domingo, diciembre 15, 2024

Mi primo

 

Inefable caballero, como se decía en tiempos de Palafox y Mendoza, mi primo es un lindo caballero de a caballo.

 

Mayestática prestancia, sólo fermosas calidades adornan a este mozalbete de buen talle.  De apolíneas formas, de finos modales, generoso, bondadoso es este creso que, sin medida da lo que tiene a su entorno.

 

Éste, mii primo, fabla y pabla con la elegancia y donaire de un Grande de España, de fino linaje con casona solariega, que ofende a lo chabacano, echa palique con dulzura en sus ojos.  

 

Este grande caballero ha casádose con una dama de sociedad, de su nivel de crúor y también adamados modales, como salida de un lienzo de retablo de templo de la Puebla de los Ángeles, este matrimonio procreó dos críos que son querubines salidos de un retablo, también, pero de Santa Prisca allá en Taxco.

 

Este cuasi santo gusta de la buena mesa, sus criados le ofrecen vinos de la Vieja España, platos hechos a la real de España, que dicho sea de paso, de allá son sus mayores.  Hombres de pro como suele decirse en estas Indias Occidentales tierra adentro.

 

Este caballero sin par, frisa la perfección, ojos almendrados, sonrisa pícara, poee una inteligencia como la de su esposa, inteligencia que echa luz en la negra obscuridad de la noche.   Deja ateridos a los necios con su sapiencia, este hombre deja absorto al más avisado, y al más tozudo de los necios.   Su fablar y pablar es grandilocuente, soslaya a los torpes y los deja seguir su camino, no sin ofrecerle una enseñanza de vida, de la martingala vida aquesta que es temporal.

 

Posee, dos lebreles, nada agrestes con los cognados, pero fieros ante el intruso. 

 

Siempre está ataviado por las mejores sedas, bordados, brosladuras en oro, brochados de la Alcaicería de Sevilla, en veces gusta del bravante, del granate, de el brocatel recamado, del tisú de la China.  En las frescas mañanas de Atlixco suele usar estameña cardada creo que de Cholollán.  Otras veces sólo se echa en la espalda un ferreruelo cordobès el que para abrocharlo tiene un aljófar.  El calzado es hecho a mano por cordobanes de la cabeza de la Nueva España. Sus calzas llevan hebillas de plata repujada.   Mi primo, no gusta de la gorguera, la que le resulta estorbosa por las escarolas alechugadas.  

 

 

Este que es uno de tantos primos de la barroca Puebla de los Ángeles, Nueva España, es un baluarte, jamás se podrá bien ponderar tantas calidades, y cualidades de este fermoso caballero de fina estampa, como tapoco se podrà nunca jamás llegar a bien ponderar los valores, y bellaza de su donairosa esposa, la linajuda María Rayo.

 

 

Ad Majorem Dei Gloriam

domingo, enero 07, 2024

TODA UNA VIDA

 

    Toda una vida hermosa como ella lo era. 

    Una breve vida, muy breve, sumamente breve, pero bien vivida.

 

   Siempre fue llena de una energía que parecía un trompo de los que silban cuando giran sobre sí.  Dama quien gozó de un rostro fermosísimo, llegaba partiendo plaza como en coso de toros, y era como toro de lidia pues movía a todos a la risa, al bien, dama de un ingenio agudo y lejos de los decires simples ni ramplones, lo que fablaba y pablaba llevaba al gozo, al sentimiento de amor que emanaba como fuente de Zacatecas, de las labradas en cantera rosa con fineza en filigrana, pero esta dama era policromada como la loza de Talavera de la Reina, que ella era de la otrora Puebla de los Ángeles, agora de Zaragoza.   Laura siempre ostentó una sonrisa llena de lozanía a más que siempre algo decía que llevaba a la risa, a la holgura, a la celebración de la vida.

 

     Ínclita dama ésta mi primaza del alma tan tan tan alegre que fue en vida, dolorosamente la Parca vino por ella y se la llevó consigo.   Deja un vacío insufrible.   Tuvo el amor enorme de todo Dios, de todo Dios, fue una dama llena de holgura con unos hijos excepcionales que la amaron siempre, como la amó todo Dios en este Valle de Lágrimas.

 

     Ingente sufrimiento deja a su madre, hijos y cognados, que queda su ida con la paz de que sus hijos están llenos de amor, que en comienzo con el amor de su abuela, el de sus tíos es la perfección, pues que esta fermosa dama tuvo como familia lo más excelso de esa sociedad de la levítica Puebla mejicana.

 

     Al partir, al marcharse dejò transida a la Familia porque ese paso hórrido a la muerte siempre deja a nos los parientes con dolor y con la incomprensión sempiterna de que, como dice el pueblo, se van los buenos y quedamos los malos, que no es así, pues quedan sus amorosos agnados que darán el confort que, los que quedaron, demandarán, pues, así que dejó a muchos con el dolor de su ida, todos trataremos con mucho cariño de cuidar de los que la amaron, que son como decía mi amiga, hartidos Gilberto, hartitos, que en el tiempo pasado asì se decía muchos.

 

    Lloramos, amada prima tu ida, adoramos tu presencia en este Valle de Lágrmas que es la vida, que así y todo, un día también la Parca vendrá por nosotros, y eso será la paz para dejar de sufrir tu partida, prima adorada.

 

Tu primo que en vida te admiró, y amó mucho.

Gilberto Escobedo Mena