martes, febrero 16, 2010

EL CRÁPULA CONDESITO DE LÉNNOX-KÉNNEDY



Donde se da cuenta, en ladino, la correrías de un ladino mozalbete hijodalgo que no era ladino sino de preclaro linaje pero de mala catadura finalmente.

Dado en la villa de Real del Monte, Provincia de Lanzarote, a los veinte y dos días de el mes febrero de el anno de Gracia de dos mil e siete, para la gloria de S.M. La Reina Nuestra Señora y Ama Nuestra, dueña de nuestros destinos.

De limpia y vetusta es esta prosapiada familia de pro y de gran hacienda. Albura en prosapia ostenta esta muy principal casa, conspicua casa linajuda con nobiliario escudo de armas y dictado de la más preeminente sangre de límpido crúor, crúor que les llega a estas perínclitas y altas personas de antes del vetusto Medioevo de hagiografiados seres y de denodados conquistadores de aquesta tierra citerior americana.

Esa castiza estirpe de esclarecida alta nobleza, fue transterrada por los mayores de la hoy Muy Grande Condesa de Lénnox.

Aquesta familia blasonada es poseedora de una decena de casonas todas solariegas, de esas que ostentan el escudo que avisa la albura en la alta nobleza preclara de sus propietarios, dueños y señores de las tierras labrantías y de pan llevar.

Las mansiones, casas-palacio para bien decir, de esta ínclita familia, están henchidas de criados y sirvientes de los de librea. Los criados por lo general en estas Indias Occidentales son de castas saltaatrás, notentiendo, endrino, tentenelaire, mulatico, chino e indio. Gente ésta fea pero bonísima y de lealtad inexpugnable, gente de grandes valores y que tornóse violenta en el pretérito tiempo ido, a gente humilde y sumisa hogaño.

De entre los criados y de entre las criadas de la Grande Condesa de Lénnox principalmente hubo una criada quien gozó de la dilección de la Señora Condesa, ésa rolliza de trenzas luengas y negras, mujer quien, por ende, gozaba de la privanza de la Condesa, Grande de España. Guadalupe era esa sirvienta quien abría los esgrafiados bargueños sobrepujados de ebúrneos marfiles y nácares, los abría para escoger con nimio cuidado las joyas que ostentaría la Gran Condesa de Lénnox-Kénnedy para la suya delectación, pues que la diletante señora Condesa gustaba de vestir bellos atuendos y, para ello la Condesa solía combinarlos con rutilantes joyas iridiscentes, las que eran las del mayor valor que había en la corte del Virreinato de La Nueva España. A Guadalupe la denominaban con sumo cariño con el apelativo de “Pituca”, Pituca elegía las pieles de zorro, de pangolín, de castor, de bisonte, de nutria, de chinchilla, "La Pitu" como con cariño la llamaban sus señores, elegía los zafiros, las esmeraldas colombianas, los rubíes, la tiara de diamantes o las ajorcas y collares de aljófares de Cipango y de veneras de la Vieja España, que esa noche usaría su ama "la Señora", como en general denominaban sus criados y sirvientes a la grande Condesa. Pituca también decidía de entre los barrocos bufetes de caoba de Brasil, la vajilla que se emplearía esa noche, ora la de Talavera de la Reina, ora la de Manises, ora la China, esa maravillosa y bonancible india, Lupe, escogía la cubertería de plata maciza para la cena de Nochebuena o para la comida del cumpleaños de la Señora Condesa, para los días ordinarios de la semana era la chabacana cubertería comprada de contrabando a los bucaneros corsarios, cubertería proveniente de Las –zafias- Trece Colonias aquende nuestra América. Pituca era el ama de llaves de la casa principal de la Gran Condesa de Lénnox-Kénnedy. Lupe gobernaba las nueve sirvientas y los dos jardineros de planta. Los otros sirvientes que tenía en sus demás casas-palacio la Condesa, eran de poca monta si las comparáramos con la siempre diligente Guadalupe. Lupe, "La Pituca", era más bien una reverenda "dueña", que "dueña" es la que sirve con toca larga y monjil en los palacios; llaman "dueñas de honor" a personas principales que han enviudado y, las reinas y nobles señoras las tienen cerca de sus personas en sus palacios, para ayuda de la euritmia de la finca o del palacio. Cierto que aquí no es el caso de una viuda de mediana nobleza como lo quiere la regla castellana, pero a guisa de analogía vale el título transterrado el hecho.

"Mira, pecador de ti, que en tanto más es tenido el señor cuando tiene más honrados y bien nacidos criados, y que una de las ventajas mayores que llevan los príncipes a los demás hombres es que se sirven de criados tan buenos como ellos." Don Quijote de la Mancha, II CAP. XXXI

Háse de hacer mención y de aclarar que el preclaro crúor desta noble Condesa de Lennox viene sí de hispalenses y castellanas familias de sangre noble por una vertiente y, por la otra vertiente le viene su sangre, noble también, de la Vieja Escocia, y es de esas hiperboreales Tierras Altas que le viene el título nobiliario de Señora Condesa, que el de esta alta dama es el del dictado de Lénnox-Kénnedy, a más de otros prosopopéyicos apellidos de buena calidad que le siguen a ése el apellido de su dictado. A más dello la Gran Condesa es Grande de España pues, tiene dentro de sus mayores la sangre de denodados conquistadores, impertérrita sangre que llegó a formar en mucho la nobleza mejicana, digo en mucho pues que otra parte desa sangre llegó ya limpia de las Españas en las ínclitas personas que gobernaron sin mucho tino durante el Virreinato de Sus Majestades Nuestros Señores los Reyes y Reinas, quienes en esa Era jamás dejaron la Metrópoli para venir a ver a sus vasallos y sus posesiones que era casi toda América. El crúor que le viene de Las Españas a la Gran Condesa es diáfano pues no viene de morunos sarracenos ni de judíos, no, su azur sangre le viene a esa grande condesa de viejos cristianos de probada fe y alta probidad impoluta.

En las mansiones de la Señora Condesa de Lénnox se vivía en el boato de las molicies fruto de la riqueza y de la elegancia del saber vivir que sólo los nobles conocen. Las vetustas casas-palacio de la Condesa siempre ostentaban joyas sin par.

El Moblaje siempre en la morada de la Condesa es suntuoso como corresponde a su estado, el moblaje "chez" la Condesa siempre está compuesto de maderas finas del Trópico: caobas, ébanos, nada del chabacano pino, todo ese moblaje está fabricado y tallado en cedro, maderas de raíz, levantinas marqueterías valencianas, maderas las que talladas quedan con formas helicoidales o salomónicas. Las patas de varios muebles, de fuertes maderas preciosas, eran de garra de tigre, esos primorosos muebles siempre eran tallados, esas tallas dan por resultado la representación de: hojas, de flores, de colas de aves, de caras de hombres, de toros y de mujeres, etcétera de variadas y curiosas nimias figuras delectables, muebles forrados con ricos géneros de la Alcaicería de Granada, moblaje ése alhajado con tisúes y terciopelos, siempre recamados éstos con luengas y ricas brosladuras con pletóricas aplicaciones en orfrés auríferos, ora carmesí, ora azur.

En los anchurosos corredores y en los vastos salones de esas casas-palacio de la señora condesa, para dar acomodo a las preclaras personas que la visitan en veces, y para decorar con prestancia esos palacetes, se hallan sitiales imperiales dorados con oro de hoja y batihoja y en acabado filigrana, esos costosos sitiales son forrados con anascote o con brocatel de Damasco, en esos anchurosos salones halla uno, sillones de vaqueta de Moscovia, sofáes forrados de guadamecí dónde los estampados son miuras de lidia ya de Triana, ya de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en veces halla uno los correspondientes escabeles, forrados éstos con brocatel adamascado. A más hay en veces canapés tapizados dónde los forros son de ricos terciopelos de los de a pelo y de a contrapelo, también hállanse sillerías forradas con lana cardada o con damasco que infería el tartán del clan en Escocia desa Casa.

En el refectorio se contaba en esas casas-palacio siempre con sillería cincelada y afianzada con herrajes, esas sillas eran siempre tachonadas con hierros toledanos y jamás forradas con bayeta por frisar.

En las anchurosas cámaras de la Condesa hallábanse siempre bargueños señoriles taraceados con incrustaciones de marfil, hueso de animales, cerrojos que en esta América citerior denominamos "chapas" en bronces labrados, dónde las llavecicas siempre eran forjadas en oro macizo.

¡Qué decir de los candiles checoslovacos de cristal, arañas de las que penden abalorios que despiden irisados relumbres esplendentes, candeleros, candelabros y cornucopias con espejos venecianos y auríferos brazos henchidos de oro! ¡Pero si los vasos venecianos, los chinos tibores de ignota dinastía, rojos y negros, con chinescos de aves inefables y fantaseadas! Todo era de un fulgor que dejaba azorado al contertulio quien hollaba esta casa-palacio de la Condesa. El relumbre de los candiles de maciza plata con iridiscentes bujías incandescentes y, las rutilantes velas de las cornucopias fijadas sobre las enjalbegadas paredes, reflejaban el arte, multiplicaban el arte de saber vivir de esa Casta Divina que es la nobleza mejicana. Los muros ostentaban, ufanos, buidas dagas, cimitarras y alfanjes de Constantinopla, espadas con navajas toledanas, venablos, áncoras, saetas, estaban dispuestas equidistantes de tal suerte que formaban simétricas figuras que dejaba una euritmia tal, que uno quedaba pasmado de ese nimio ingenio de quien así lo dispuso.

En las esquinas, alféizares, rellanos y enjutas de las señoriales escaleras de esa mansión, siempre enhiestos estaban para alegrar el paso, refulgentes tibores rojos y negros de la China con imágenes de verduscas aves etéreas fabulosas y dragones de aguzados dientes y endriagos fantásticos siempre mostrando su viril fiereza.

En paramentos, sobre las consolas, tabernáculos, hornacinas y bujetas había crucifijos de talla a más de sacras imágenes de bulto, imágenes éstas estofadas provenientes de San Martín Texmelucan y del Colegio de San Martín Tepotzotlán. También toledanas custodias con engastadas gemas así como el viril que se sacaba para el Paseo del Pendón Real de sus Sagradas Majestades, Nuestros Señores los Reyes, que Dios nos los guarde muchos años. Paseo que se hacía por la Calzada de Tlacopan allá en la Civdad de Méjico-Temistitán. Había otros joyeles del tiempo pasado, gemas ésas que usaron en sus haciendas los antepasados de la Condesa allende la mar océano y aquende la misma mar. Esos otros joyeles sagrados usaríanse en la Archicofradía de la Santa Veracruz, cofradía que los mayores de la condesa sustentaron con ingentes sumas y capitales para la propagación de la fe en los indios, esa Archicofradía es fundación del Señor Marqués del Valle de Oajaca, hierático fundador de Méjico, o de la Nueva España si gustare su merced. Denodado conquistador gran sabidor de leyes pues que de la Salmantina salió Licenciado-abogado, gran fundador de villas y villorrios, amén de ser gran sabidor de leyes y ordenanzas no le impidió ser uxoricida de su bella esposa Catalina Xuárez, para luego casarse con la hija del conde de Agvilar, doña Juana de Zúñiga, quien en su boda ostentó las joyas más ricas vistas hasta entonces, esa boda fue verificado en la Imperial Catedral de Toledo, la primera de las dos, pues que fue gran amador de las hembras este marqués del Valle. Gran templo y calahorra fundo en la Civdad de Temistitán-México el brillante y humanista Marqués para su Archicofradía, llenó de riquezas barrocas con maderas preciosas, oro, joyas, retablos dorados con oro, figuras de marfil, mármoles, muebles de caoba, estatuas estofadas y más, todo en honor a la Villa Rica de la Santa Veracruz, villa fundada por el señor marqués del Valle. Hoy ese templo y sus dependencias no guardan ya nada de las riquezas que les dejó nuestro gran prócer el señor marqués. En el siglo XIX gracias a la ideología que nos imbuían los infelices gringos protestantes, ideología que nos impuso odiar nuestra magnífica herencia cultural española, ideología que convino totalmente a los salteadores hombres de la Reforma, salteadores de profesión, salteadores quienes se presentaban como licenciados omniscientes, salteadores los unos como los otros que se dedicaron sólo al saqueo del arte novohispano, el saqueo fue grande pues que despojaron y derribaron cientos de templos, etc. para arrancarles el arte y riqueza que hubieron dejado nuestros mayores dentro de esos templos y cenobios, edificios que hablan de la fundación de nuestra identidad nacional. Pero mejor es soslayar esos aciagos años de triste memoria, advertid que no por defender el arte religioso, egregio en sí, pudiere yo adorar a los curas ni a su ideología también maldita, cruenta, sanguinaria y torpe, pues que esos hombres de malas costumbres son tan nefandos como los hombres de la Reforma, en la realidad no sé cuáles son los peores de esos dos bandos antagónicos y hegemónicos, en dado caso entrambos son la hez de la sociedad. Soslayo este acre asunto para proseguir con la descripción de la Casa-palacio de la condesa de Lennox-Kennedy.

La principal casa-palacio que habitaba esta grande señora ricahembra durante casi todo el año, seguro tuvo erección bajo el diseño de Francisco Antonio de Guerrero y Torres quien fuere el alarife mayor destos reinos de Sus Majestades, Que Dios nos los guarde muchos años. Casa-palacio de bóvedas catalanas "catalá" le dicen muchos. Casa-palacio con arcos de ésos de medio punto, esa casa posee, frente a los imponentes jardines, moriscos arcos mudéjares de mahometana aljama, de aljamía que nos evocan el sarraceno almuedén mozárabe hispano, reminiscencias arábigo-andaluzas que yacen en la Vieja España, y que "trujeron" a América nuestros mayores, los conquistadores, quienes con denuedo defendieron antes los bárbaros indios lo que era legítima y legal propiedad de Su Majestad el Rey, Nuestro Señor, hablo de la América toda entera, aunque el salaz, incestuoso, cruento y lúbrico abarraganado papa Alejandro Sexto dio un grande territorio a Portugal. Si digo que era incestuoso ese Santo Padre es porque se amarteló en refocilamientos y tráficos carnales con su propia hija Lucrecia, a más que ésta era al mismo tiempo amante de un otro hijo dese mismo papa Alejandro Sexto, hablo del Señor Cardenal César que así y todo siendo cardenal era amante de su propia hermana la hermana de él. Y si digo que era sanguinario ese papa es porque organizó invasiones y guerras, él con sus sacras y sacratísimas manos mató y envenenó a una centena de cardenales del Vaticano, y eso sin decir de su sistema de mancebías y lenocinios que tenía henchidos de madamas y mesalinas hetairas, para los que importaba mujeres salaces y lúbricas pelanduscas y leperuzas de toda Europa, todas ésas eran llevadas a Roma para dar placer al Vaticano y a la Corte amante de las relaciones carnales tan delectables. Este santo papa tuvo varias amantes, una era Vanozza Cattanei con quien tuvo a Lucrecia su hija y amante, otra amante del papa fue Julia Farnesio (Giulia Farnese), como pago por haberle entregado su hermana, al hermano de ésta Alejandro Farnesio (Alessandro farnesi o Alessandro Farnese) lo hizo papa y fue Su Santidad el papa Pablo o Paulo III o "Paulus III". Este papa funda un gran negocio: La Inquisición. ¡Vive Dios que estos asertos son apodícticas verdades!

Las terrazas y balcones desta mansión solariega ostentan balaustradas constituidas con retahílas de jarrones labradas en cantera rosa y en cantera verde. La salida de las cañerías y de los desagües de ese palacete señorial lo constituyen fermosas criaturas mitológicas de origen medioeval (europeo, América no conoce el Medioevo), criaturas que son usadas en las góticas catedrales medioevales como la de León, Burgos y Nuestra Señora de París, criaturas ésas que son labradas con aspecto grotesco y espantoso pero, súmamente bien logradas que son una obra maestra de la decoración; esos caños y desagües se denominan gárgolas. Las de esta mansión son a guisa de los de las catedrales de Estrasburgo, Colonia y de Chartres y, en el caso que nos ocupa son de piedra caliza y de granito, gárgolas labradas en esas piedras con caras de dragones, endriagos, quimeras, diablos, basiliscos y vestiglos. Esas espantables quimeras son feas para espantar al Malo, hay quiénes dicen que son feas esas figuras pues hacen el trabajo sucio. El nombre de "gárgola" deviene del francés "Gargouillement" que es "regüeldo" o "regoldar" (ruido digestivo) si se quiere así y, como esos basiliscos están vomitando –agua- por la boca pues sobra dar más explicación escatológica.

Esa vetusta casa también tiene en sus salones principales arcos que forman crucero de tracería gótica con enjutas faces de enjutos seres góticos también, faces de hombres, mujeres y endriagos, así como de santos y santas de nuestra sagrada fe cathólica.

En el techo del refectorio los artesonados, que son un primor, son ricos en estucos que forman losanges, realizados los artesonados por yndios de estas Indias Occidentales. En el frontispicio hay aleros con tejas. La disposición de la mansión ésta evoca la de una hacienda aunque es en realidad una casa solariega de tomo a lomo. Es esta casa, con toda proporción guardada, similar a la de don Tomás Manuel de La Canal, siendo ésta, la del Mayor de La Canal, la máxima expresión del arte civil novohispano. Como sea es por poco superior a la del marqués de Xaral de Berrio y menor un poco a la majestuosa del Conde de San Mateo de Valparaíso que esta sita Calle de Los Plateros en la capital desta Nueva España.

De los muros de la casa-palacio de esa alta señora -alta de calidad- la condesa de Lennox-Kennedy, Dos Veces Grande de España, pendían toda vez, ebúrneas figuras de cristos traídos de ultramar, de la India y de las Filipinas (tierras éstas Las Filipinas a las que les viene el nombre de Su Majestad el rey don Felipe Segundo N. S.) en el Navío de Manila, galeón que los amerindios vulgarmente llaman "La Nao de China", esos cristos espetados con clavitos de plata estaban sujetos a cruces de ébano endrino; los enjalbegados muros, del intercolumnio, de la castellana mansión solariega de la Condesa están henchidos de seráficos hombres sacados de pinceles de la más grande factura del "Orbis Terrarum", virreinales marcos ya auríferos, ya argentíferos, enmarcan patinadas pinturas de Baltasar de Echave Orio, de Baltasar Echave Ibía llamado Echave el de los Azules, de Baltasar de Echave y Rioxa, de Francisco Eduardo Tresguerras, de José de Alcíbar, de Xtóbal de Villalpando, de Miguel Cabrera, esa refinada pinacoteca guardaba retratos de monjas coronadas, allí veíanse Sor María de la Anunciación del Niño Jesús y Sor Francisca de Nuestra Señora de la Paz sacada de manos de esos pintores "ut supra" dichos; los salones y habitaciones de esa nobilísma casa había, de virreinales novohispanos pintores, representaciones pictóricas de vidas de santos y de santas en extáticas visiones, muros ésos ornados con retratos de señores virreyes como el retrato ecuestre al óleo de don Diego Fernández de Córdoba marqués de Guadalcázar, preciosa pintura ésta que, a mi fe, es la única que de ese virrey pervive fasta agora al menos en esas tierrucas, una gran pintura, que por su grandor teníase en el muro de la escalera, era una del coetáneo a la condesa, el magnífico Diego Rivera, quien pintara a la noble señora Condesa estando ella en vida, pintura de seis pies dicho en el Sistema Imperial. Los muros de ese vetusto palacio ostentan, también, la galería de los cuadros, la galería de pinturas que conforman los retratos de los áulicos mayores de de la noble familia quienes son los nobles antepasados de la Condesa, sus mayores. Los muros ésos sirven de sostén a los pesados retratos de los hagiografiados antepasados de la Condesa, caballeros conspicuos validos del rey quienes visten negros herreruelos, prebendados hombres hieráticos, graves señores prosapiados, todos esos hijosdalgos fueron en su siglo, nobles prebendados con canonjías, Ayudas de Cámara, Alférez del rey, Concejales, Oidores, Chantres, Regidores, representados estaban en esos óleos en exangües rostros macilentos pero de grande belleza, toda vez fueron seres que hacían alharaca de sus elevados cargos de poder y de gobierno, y de sus ricas haciendas, todos ellos ostentan ropas oscuras y sortijas con opacas piedras preciosas, pues que en su tiempo por no conocerse aún cómo pulimentarlas, las preciosas piedras siempre eran opacas.

¡Que sobre muebles y a la vera de la chimenea había primorosas imágenes de bulto de santos y de santas, todas ésas, estofadas en vibrantes bermejos y con oro de hoja de esa de la batihoja novohispana, que es un primor toda esa labor!

En veces uno hallaba tibores de Catay con esos etéreos tigres con quiméricas garras de esas tierras lejanas de Catay y de Cipango, tibores traídos en el Navío de Manila, nave que aportaba en Acapulco en el tiempo pasado, tiempo en que los claustros tenían aún esclavos y esclavas negros, negras y filipinas, como lo fue la celebérrima Catarina de San Juan más conocida como la "CHina Poblana", santa que tuvo arrebatos místicos con piojos. Esos tibores descansaban en unas bases de negro ébano como también en basamentos de mármol rosa y verde. Otras veces en bases de palo de rosa.

El arte escultórico dejábase ver en esa casa en estatuas de alabastro, de biscuit, estatuas en porcelanas de lladró y de la china. Las vitrinas contenían innúmero de figuas, muchas de ellas no sé su procedencia y, por ende, no sé su historia, muchas de ellas me era ignoto sus materiales con que fueron realizadas. Uno debía quedar muchas veces también inconsulto sobre esos materiales de esas piezas, para no indisponer con pertinaces interrogatorios a la Señora Condesa, quien con parsimonia llevaba una conversación meliflua.

El moblaje de las mansiones de la Señora Condesa estaban pletóricas de bargueños taraceados procedentes de la Vieja España, que en aquesas tierras llaman la "Madre Patria", en los pasillos había burieles bujetas bermellón. El moblaje lo componía también una colección de muebles del Segundo Imperio, así como también del Primero, muebles cúyos fueron del Primer y, Segundo emperadores de México, muebles todos con oro de hoja y con tallas eximias de una filigrana inefable, algunos de esos muebles tapizados con grana y oro, son únicos pues fueron obsequio del Emperador de los Franceses, Napoleón.

A pesar que esta muy grande señora se delectaba con las joyas que su casa vestían pues, cuadros, tapices, moblaje, tapicerán, gobelinos, estatuas, tibores, esculturas, porcelanas, hornacinas, arcos de medio punto, lozas, plata repujada de Taxco y de Guanaxuato, y demás joyeles que le metían gozo a su espíritu, era, como ya os lo he dicho, mesurada en los gastos de su casa solariega pues, ponderaba la señora los gastos; parca era esta señora en soltar los dineros en dispendios y manirroturas pero... munificente y liberal era como benefactora pues, sostenía claustro de monjas, y a más de ello era libérrima limosnera auspiciadora de colegios cristianísimos para menesterosos pupilos y expósitos infantes desvalidos, comprendidas las niñas también en estas laudables donaciones que la blanca mano desta alta señora beneficiaba con largueza pues, que es benefactora y caritativa , eso nadie lo duda, vamos ¡que ni el mismo Diablo puede negarlo!

Así y todo, y amén de el fasto con que vivía aquesta adamada y piadosa ricahembra; a pesar de tener un galano esposo de esplendente belleza, majo y bondadoso, a más de ricohombre de ésos de pro, de a caballo como se dice, así y todo esta dama la Gran Condesa tenía una suntuosa capilla, capilla que con presteza hay que decir que, del lado del Evangelio, en talla de madera estofada con oro y rojo granate, se presentaba la estatua orante del Señor Conde, su abuelo, quien fabricó esa capilla y dio retablo en maderas preciosas con imágenes de bulto y de pincel, a esa capilla que sobrepujaban en riqueza, y en belleza, churriguera, pues que el mismo José de CHurriguera mismo la diseñó y dirigió su erección. El pórtico o frontis desa capilla es una claraboya en forma de rosetón mixtilíneo en cantera rosa primoroso, hecho por canteros de San Miguel el Grande, el diseño se lo debían los mayores de la condesa también al alarife mayor del reino el eximio Guerrero y Torres, quien diseña la traza de toda la Casa-palacio. A entambos lados desa claraboya están dos estípites con cornisa con hojas de acanto, reminiscencia del estilo latino grecorromano. Las hojas que guardan esa La Capilla de la Condesa, están ornadas con pinturas de diablos y penitenciados en el Infierno, advirtiendo así que los que no entran estarán condenados para siempre jamás. En entrando hay un enrejado de Rodríguez de Alconedo quien lo fabricó al mismo tiempo que trabajaba en la Imperial Catedral de Toledo, allá en la Vieja España.

Esa capilla dedicada a la Virgen de Loreto, Santa Casa reliquia e ícono, norte paradigmático de verdad, presentaba en su centro, dentro de un tabernáculo de bronce el cual tiene los fustes helicoidales como las columnas del Templo de Salomón, bajo refulgentes esplendores a guisa de potencias en cobre también, la nívea escultura etérea, la célica imagen de bulto desa Virgen María bajo esa advocación de Loreto, está vestida de recamados aljófares sobre tisú y holosérico gorgorán color granate, era algo magnífico ver esa riqueza esplendente dentro de ese relicario dorado, el que contiene un baldaquín de brocado sobre un bramante de gorgorán. La Santísima presena, como adenda, un collar de diamantes y una corona que S.A.R. la Infanta doña Elena le envió desde España por el doscientos cincuenta años de la consagración de esa capilla.

Ésa, la Capilla tiene, en su parte postrera, un retablo en filigrana de maderas finas esculpido con nimio detalle con buril y gubia por los refinados alarifes y doradores de Tepeaca de la Frontera, el retablo es obra de Jerónimo de Balbás quien es autor del Altar de los Reyes en la Metropolitana Santa Casa Cathedral de Santiago de México. El retablo, que resguarda está esculpido con columnas estípites invertidas con esgrafiasas figuras evocadoras de hojas de plantas, es una representación de jerarquía célica. Está dorado ese retablo con oro de 24 kilates por auríferos gaditanos. En su parte baja, este aurífero retablo churrigueresco resguarda sobre una peana las patenas de oro y de plata, así como el cáliz para los oficios sacratísimos.

La capilla alberga también santos cubiertos con riquísimos alhamares y paramentos bordados ora en gorgorán con ricos hilos de oro, ora con hilos de argentífera plata sobre holoséricos tisúes rematados con orifrés, trabajo nimio éste del orifrés pues, que hubieron sido engastados por las liliales manos de sorores del claustro de San Juan de Letrán y por el de San Miguel el Real, cenobio sita Calle de la Real Acequia, así con esos primores de bordados agradecían la munificencia de la Condesa para con ellas y para con sus claustros. Santa Isabel, San Jerónimo y San Andrés, mucho obsequiaban a la Condesa con el antiguo arte lusitano y de Flandes, el arte de crear tapices palaciegos; un gobelino de estameña urdido en lana cardada carmesí con aplicaciones de oro dicen que se lo dio, en obsequio, el duque de Alburquerque, otros más son tejidos en granadina catalufa. Sus Ilustrísimas los señores Excelentísimos arzobispos virreyes, pues que a la sazón eran a la vez arzobispos y virreyes: don Juan de Palafox y Mendoza, don Manuel Fernández de Santa Cruz y el misógino don Francisco de Agvilar y Seixas acre prelado quien, dicho sea de paso, compelió a Sor Juana Inés de la Cruz a defacerse de sus libros, que eran cerca de mil, e instrumentos científicos sólo porque ella era mujer, y es malo para la religión que la muxer sepa de nada, al través de los tiempos mucho obsequiaron, también, a los ancestros desta Condesa del dictado de Lénnox-Kénnedy ora con casullas pluviales bordadas con seda y oro por las madres sorores de la Colegiata de Guadalupe, ora con sobrepellices blancos como albura, ora con cálices de oro para el santo oficio de la misa, ora con custodias con relumbres en engaste de piedras y perlas.

Del lado del Mediodía en una singular hornacina, obra primorosa que más era un relicario la hornacina ésta, con arco de medio punto y sustentado el cimborrio de su cupulín con sendas columnas con estrías rectas y capiteles que simulan hojas de acanto, toda sacada la hornacina de piedra cantera rosa, contenía un asaeteado San Sebastián espetado este fermoso uranista santo con aguzados venablos de cedro, la imagen deste San Sebastián, santo homosexual pues que fue amante de el césar Diocleciano, era de bulto, obra escultórica de el poblano José Luis Villegas de Cora, hermosa obra de mediana dimensión, de ese Villegas de Cora dicen que era el mejor en ese arte en todo el mundo conocido, yo no sé, yo os lo cuento como me lo contaron. A la vera de ese santo, había un cofre de nácar regalo del Emperador, ese cofre provenía de la Catedral de Sevilla. Junto, también a los pies de ese San Sebastián, yacía una urna eucarística de plata que era un primor, ella guardaba sigilosa una ínclita reliquia: un clavo que dicen fue de los que espetó el cuerpo de N.S. Jesucristo, la tapa de esa cajuela en plata labrada ostentaba un arcángel con un puñal en la diestra, esa urna era proveniente de Santiago de Compostela, esa urna eucarística del Siglo XVII la recibió la bisabuela de la condesa en obsequio de su última peregrinación piadosa a ese meyestático templo, por cierto ella contaba que la dejó azorada el butafumeiro que es un turíbulo inmenso que exhala aromas delicuescentes que la bisabuela de la condesa oliscó muy halagüeños. El prepósito provincial de San José el Real, en tiempos de el virrey don Pedro Cebrián y Agustín, conde de Fuenclara, dejó unas rentas para que este uranista San Sebasitán tuviera siempre la mortecina flama de una veladora, puntualmente así se cumple.

A uno de los lados de una de las hojas de las puertas de la Capilla hay un nicho, dentro de él la Condesa venera la sagrada imagen, la primorosa imagen de bulto de el Sagrado Corazón de Jesús que dicen es muy milagroso, a esta extática imagen la Condesa le tiene perpetuamente encendida, como su paradigmática fe, la trémula flama de votiva veladora, además de yacer ornado esa sagrada imagen con ricos paramentos y tisúes, pues... aunque la vida de la condesa corre de un blancor impoluto, ella se conducía contrita toda vez por miedo a Dios ¡como debe ser!. En diminuta estampa, a los pies de ese Sagrado Corazón, yace una imagen de Santa Lucía, imagen que la devota condesa venera con pasión y vehemencia.

Esta barroca capilla, a diferencia de la del palacio del Conde de Santiago de Calimaya, está a guisa de coronamiento cubierta, antes del ábside, con una fina cúpula, cúpula toda recubierta con el bermejo flotante tezontle, cúpula ésta que es rematada con una graciosa linternilla que deja pasar la luz al través de vidrios de colores, aquélla emula la de Florencia aunque presenta un dejo de neoclasicismo más de la época del valenciano Tolsá, el facedor de la estatua ecuestre de Nuestro Señor don Carlos Cuarto. En el frontispicio, la Capilla ostenta una espadaña que sustenta sendas campanas, bronces que despiertan para los maitines cuando el relente es creado por el rocío matinal.

Los evanescentes aromas que despedían sus muebles, las flores y los inciensos denotaban la paz, la euritmia y la riqueza de la dueña de la casa. Sólo en veces el esposo de la dueña de la Casa prorrumpía con el tocotín para el que hacía entrar a su Salón del Dosel: pífaros, cornamusas, ministriles, atabales, sacabuches, dulzainas, chirimías, el laúd y la vihuela eran indefectibles pues que la Condesa gustaba de la música isabelina de John Dowland. Esto acaecía en los saraos en el Salón del Estrado o Dosel, dónde siempre el rey, tenía un sitial con escabel reservado para un eventual visita de S.M. a esa casa-palacio.

Los pisos que hollaba la Condesa en sus casas palacio eran de mármoles negro y rosa, parqué y azulejos de Talavera de la Reina, y de la Puebla de los Ángeles, pero que esos suelos siempre hallábanse ocultos con persas tapetes iraníes Buckhara, Nain, Kirman, Isfahan, Trabriz, de Oración... ya de seda unos, ya de lana grana bermejos los otros, también los había de la China pletóricos de flores extrañas y aves del Empíreo pero de un primor sin par todos eran. Una preciosidad de esos majos opacos colores que ostentaban esos tapetes persas, relumbre de la fe de los mozárabes allende la mar océano. Que esos tapetes de Oriente y del Oriente Medio reciben, nobles, las vitrinas, consolas y aparadores que ostentan platos de Manises, de Yadró y mayólicas lozas con el monograma de la egregia Condesa. Una de las vitrinas, de marquetería florentina, guardaba una serie de oblongas cajuelas de porcelana Wedgwood, cajuelas inglesas provenientes del castillo familiar en las Tierras Altas, esto en Escocia a once leguas al Norte de Glasgow.

La biblioteca, o librería para bien decir, de el señor esposo de la condesa de Lénnox, estaba henchida de un florilegio de vetustos volúmenes, unos incunables de el mosaico Maimónides, de Santo Tomás, del pederasta Águila de Hipona, del Doctor de la Gracia, del cordobés arábigo-andaluz Abū l-Walīd Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad ibn Rushd, al-Ándalus de Córdoba más sencillo de nombre Averroes, y así habíanse muchos cientos de volúmenes sacros que tocan asuntos de patrística, de escatología, de hermenéutica, de los disantos como los que eran para trisagios, devotos rosarios, libros para cantar los maitines en los claustros, libros para jaculatorias, muchos que tocaban al Derecho Canónico, otros que hablaban del Viático y otros del Viril, otros más que daban cuenta de la grey clerecía, otros que citaban en cartularios, en libros becerros, las ordenanzas de monasterios hoy extintos ya, muchos más que dan cuenta de el tormento que debe ser y había sido aplicado, por el Tribunal del Santo Oficio de la Santa Inquisición, a los relapsos que habían mal abjurado, magos, hechiceras... tormentos atroces con los que tribulaba, en su carcel de La Perpetua aneja a Santo Domingo de Guzmán, a simoníacos, genízaros, mosaicos, mahometanos, sodomitas, brujas, hechiceros, cerdos posesos, judaizantes, luteranos y demás gente de ese jaez; en esa librería pletórica de estantes, peanas, entrepaños, ménsulas, de cedro y, con sillas poltronas de caoba con forro de cordobán, leí yo el proceso inquisitorial de los Carvajal, allí yo leí los tormenos y muerte de Luis de Carvajal el Mozo y El Viejo, de Anica, de doña Isabel de Carvajal la madre de esos Carvajales, también allí vi "de visu" el proceso, tambien inquisitorial de don Tomás Treviño y de Sobremonte, el rico judío de quien dijeron que tenía un Santo Cristo debajo de las baldosas de la entrada de su comercio para que el cliente, al introducirse en su comercio, lo humillara al pisarlo con su hollar, de este don Tomas Treviño los lenguaraces quienes tuvieron en vez de lengua, puntiagudas tijeras afiladas para deturpar honras y honores, dijeron que este judío daba zurriagazos cada noche a un Niño Dios y que se oían las súplicas de ese Niño Dios quien imploraba que dejara de flagelarlo (¡¿?!) más bien inverosímil es esta leyenda colonial a la mi fe.

A más en esa biblioteca de la Gran Condesa hallé otros documentos también del Virreinato de la Nueva España hoy Méjico, hallé yo en esa gruta del saber, reales cédulas de reyes y visorreyes destos reinos, leí unos bandos que promulgó el Su Excelencia el señor marqués de Mancera, uno del sabio señor conde de Revillagigedo don Juan Vicente de Güemes Pacheco y de Padilla Horcasitas y Aguayo, vi unas Ordenanzas de Minería del Virrey don Miguel de la Grúa Talamanca y Branciforte, que amén que fue un truhán este hombre pues robó una miríada al robar, con la estafa merced de engañifas mendaces y falaces, las joyas de la nobleza novohispana, decía yo que allí vi ésas sus Ordenanzas de Minería, Ordenanzas asaz sabias, ese virrey lo único bueno que dejó al virreinato es la egregia estatua ecuestre de Su Majestad el bobalicón rey nuestro don Carlos Cuarto, obra –ya lo dije "ut supra" y lo repito- de el valenciano ("valenciá") don Manuel Tolsá.

En esa biblioteca tuve la holgura al leer con harto placer, allí a la luz de las lámparas forjadas en bronce con pantalla de latón, unas cartas de los que fueren amigos de mi madre el Conde de Rul, a quién Francisco Eduardo Tresguerras fabricó su casa-palaco frente a la Plaza de San Roque allá en Guanaxuato.

Esa biblioteca de la condesa de Lénnox conserva la traza de Cristóbal de Escobar y Llamas para la fundación del Colegio de San Ildefonso de la Civdad de México. Las cuentas de los muníficos vascos acaudalados, consignadas en vasco en el libro del general de los Galeones de S.M. en Filipinas, Baltasar de Echave, para la funacidón las Vizcaínas, cuentas éstas también de Ambrosio Meave y Aldaco, se encuentran en grueso libro que yace en esa librería de esa condesa hierática y noble. Aparecen donaciones, en ese libro en lengua vasca, para la fundación de la Cofradía de N. S. de Aránzazu, pues que también fue obra de los vascos en esos reinos de la N. E.

Tuve allí la holgura de poder leer los litigios y demandas de la primera huelga mejicana en las minas del Primer Conde de Regla don Pedro Romero de Terreros, quien entre sus minas poseyó la famosa de Real del Monte como otras en Apan y en Pachuca, por ello pudo pagar al monarca un galeón calafateado y claveteado en todos sus herrajes, goznes y en todas sus charnelas, en plata.

Esa librería de la Gran Condesa de Lénnox contiene las actas de divorcio que le legó don Manuel Romero de Terreros y Vinent marqués de San Francisco y caballero de Malta, divorcio de doña María Ignacia Javiera, Rafaela, Agustina, Feliciana Rodríguez de Velasco, Osorio, Barba, Jiménez, Bello de Pereyra, Fernández de Córdoba, Salas, Solano y Garfias, conocida más bien bajo el cognomen de "La Güera Rodríguez", divorciada de don José Jerónimo López de Peralta de Villar Villamil y Primo, caballero de villa y corte; éste noble militar coronel de los "Dragones de la Reina", don José Jerónimo, incapaz de satisfacer las rijosas demandas carnales de su muy capaz esposa, y los devaneos fruto del férvido vaginal de la Güera, pulsión que sólo los hombres lograban templarle muy al punto hasta dejarle su deliquio en sazón. Por la falta de capacidad y potencia de su esposo el Villamil, y por su naturaleza cálida de ella, cosa muy normal, la Güera Rodríguez condujo su pulsión hasta hacerse amante y barragana de el autor éste de la grandiosa compilación denominada "BIBLIOTECA HISPANO-AMERICANA SEPTENTRIONAL" don José Mariano Beristain Martín de Souza y Fernández de Lara, a la sazón Deán de la Santa Casa Catedral de la Muy Noble y Muy Leal Civdad de Santiago de México.

"La Güera Rodríguez" como era muy sana de su salud, ya moral, ya física éstas pues que las dos hacen sola una, también gozó del buen talle de el que llegara a ser prócer en la América Austral, me refiero a Simón Bolívar a quien en esos buenos tiempos de Dios –en México- lo llamaban con comedimiento y donosura "El Caraqueñito"; al menos los retratos al óleo nos dan fe de las ostensibles prendas que Bolívar tenía entre los muslos con las que satisfizo cumplidamente a los calores de la hermosa Güera rodríguez. Pero como el asunto no es la lubricidad de la Güera Rodríguez, dejémosla en paz a esa blonda mujer sabia. Dicen que cuando fue llevada "por puta" a la Inquisición, se libró de esos "los familiares" del Santo Oficio diciéndoles que allí ella hallaba "un santo cristo, dos candeleros y tres majaderos". No era puta la hermosa Güera, refocilaba carnalmente sí con el levantisco militar cesante Itúrbide o Iturbide si se prefiere, militar de los "Dragones de la Reina" quien se alzó con la tierra y devino el Emperador Agustín Primero de Méjico, por eso es que la Inquisición la cuestionó sobre sus actividades ilícitas como artífice de la Independencia de Nueva España en relación a la Metrópoli. La Güera tenía mansión sobre la Rúa de los Plateros, don Agustín de Iturbide tuvo la osadía de desviar el Paseo del Pendón Real de su Augusta Majestad por esa rúa, en ves de hacer ese paseo sobre Tlacopan, que así lo ordenaba su Cesárea Majestad el Rey Nuestro.

Allí estaba tan mustio, entre grandes libracos viejos: "Hispania Victrix" o "Cosas Generales de la Nueva España", libro éste de el nobilísimo don Franscisco López de Gómara quien otrora hubiere sido confesor y capellán del marqués del Valle, el denodado don Hernando de Cortés. Hay en esos estantes, un opúsculo, opúsculo que presentaba unos magistrales prolegómenos sapientísimos, opúsculo ése que más quedaba en infolio, era un manuscrito en lengua náhuatl denominada "Historia General de las Cosas de Nueva España" obra magistral lograda gracias a los datos de los politeístas indios, esta monumental obra estaba en dulce náhuatl como ya lo dije y era el prístino manuscrito de Fray Bernardino Ribeira más conocido bajo el nombre fray Bernardino de Sahagún, gracias a ese opúsculo que dio pábulo al libro compilado por el egregio polígrafo Joaquín García Icazbalceta, polígrafo quien crearía el libro denominado "Vocabulario de Mexicanismos", en hablando del opúsculo en lengua náhuatl de Sahagún supe yo cuántos escalones contó este hombre en el Templo de Huchilobos en el siglo dieciséis. Allí, arrellanado en un bello sitial que fue del Primer Imperio, tuve en mis manos una crestomatía que de nombre es "Promptuario", libro éste redactado en lenguaje bombástico, este florilegio o prontuario, lo fue a guisa de regla del templo de los Dieguinos Descalzos de Estricta Observancia de Méjico, templo que estuvo frontero al quemadero de La Alameda, ese templo fue saquado ya, vendido y ultrajado hasta la náusea, la incuria lo abandona y, hoy a guisa de "Pinacoteca Virreinal" alberga obras robadas a otros templos, este fementido museo funciona con una tristeza afrentosa. En la librería de la grande y alta condesa perviven mamotretos que formaban "Las Ordenanzas" del Real Monasterio de Nuestra Señora de La Merced, hoy de ese joyel queda sólo un esqueleto, armatoste que nada dice de lo que en el tiempo pasado fue ese grandioso monasterio mercedario. Este monasterio fue erecto merced de la gracia de S.M. el Sagrado rey N. S., quién dio Real Cédula que autorizaba su fundación en esta Nueva España, para ello el sacratísimo monarca con mucha largueza dio quince mil doblones de oro, ochenta reales y dieciséis maravedíes, a más que doscientas arrobas de maíz y otras cien de Caña de Azúcar para el sustento de sus cenobitas. Me di solaz placer cuando, dentro de esa biblioteca, echó luz en mi entendimiento, el famoso "Libro de Cuentas" de el Mariscal de Castilla, ese mariscalato de Castilla era llevado con boato y con mesura, lamentablemente la picota ávida de destruir el arte mejicano derribó la casa-palacio de esa noble familia novohispana, sus descendientes también han desaparecido para siempre jamás.

Ocultaba con mucho sigilo, en esa su biblioteca, la Condesa, unos documentos tristes, ésos hallábanse detrás de libros grandes con forro de cuero de buey, libracos de los que están en elevada altura lejos de miradas curiosas impertinentes, eran cartas del correo privado del arzobispo Franciso de Agvilar y Seixas, nefando misógino. Esas cartas no eran muy halagüeñas pero, en esos mamotretos había fojas que hubieron formado la desaparecida Carta de Relación del Marqués del Valle de Oajaca don Hernando de Cortés Monroy Pizarro y Altamirano. Propincuas de este mamotreto hállanse las chafarrinadas y pergeñadas "Cartas de Marear" de Fernando de Magallanes, farragosas Cartas que este cosmógrafo escribía cuando hacía su periplo de circunnavegación alrededor de la "mare nostrum" que no es sino la mar océano o viaje alrededor de la "Orbis Terrarum" que significa "isla de la Tierra" y era así cómo antes de Colón definía todo dios el Mundo que es la agora denominada "Tierra": como una ínsula, viaje que no termina sino sólo Juan Sebastián Elcano en las Hespérides, esto acaecía en el Año de Dios Nuestro Bien de 1522.

Esa biblioteca guarda las conspicuas obras de el gran Leonardo, obras de las que las viperinas lenguas de áspid afirman que están en posesión de Su Sacra Majestad Británica la Reina Nuestra Dueña y Señora, ¡nada más falso y mendaz! las conspicuas obras de ese sabio polígrafo hermético templario están a buen recaudo bajo el patrocinio desta condesa de Lennox, así como grandes obras de Copérnico; muchos de estos libros venían de antepasados nobles todos de la Condesa, otras de esas obras literarias hubieron sido adquiridas por el bibliófilo unigénito de la Condesa, bizarro hombre viril, bello, hermoso, enhiesto, culto y sensible al arte y a la literatura. La procedencia a punto fijo como orígenes y tratantes bibliófilos que los vendieron en subastas y que trataron esas ventas, queda a discreción de esa noble familia, por lo que se pierde –en el tiempo- cómo justamente llegaron esos incunables, a esa Casa-palacio de la condesa.

En el centro desa librería, o biblioteca si se prefiere, había un joyel medioeval, junto a una esfera armilar proveniente de San Lorenzo del Escorial, está enhiesto un grande facistol que sustenta aún ingentes libros de cenobio gaditano, ingentes libros de papel y, en vitela ceutí. Creo esa biblioteca guardaba una Biblia traducida por el homosexual humanista, el mayor de los hombres, el gran Desiderio Erasmo de Rótterdam.

A todo lo largo desa vasta biblioteca, baluarte de la cultura y de el saber, de la alta señora de Lénnox, en caoba y con caras de chantres, abades, santos y maestros de cátedra, sacados esos rostros de la madera de talla, yace la sillería que hubo sido de la Real y Pontificia Universidad de México. Sillería que quedó luego que Justo Sierra, Ministro de Instrucción de Díaz Morín, ordenó derribar la dicha Universidad Real y Pontificia, de esto las afiladas lenguas, siempre ávidas de contar todo lo visto, dan cuenta de que ese mayestático edificio fue vendido a un chabacano gringo tejano quien lo detenta dentro de su rancho en su vulgar Texas. La paradoja es que hubo un billete en México que, por el haz presenta la imagen de Justo Sierra y por el envés presenta ese edificio de la Real y Pontificia Universidad de Méjico, siendo que él lo mandó derribar para saquearlo. Esa rica sillería la hubo un comerciante de la Real Acequia y no se tiene cuenta cómo llega a manos de la condesa, hay quienes dicen que la tuvo antes la condesa de Miravalle en su casa de placer y recreo muy cerca de su celebérrimo Hipódromo, pero hay otras lenguas que cuentan que estuvo en el Coliseo desa misma condesa de Miravalle pues que ella era amadora de la comedia y de lo faceto y ridículo del teatro del taxqueño Juan Ruiz de Alarcón.

En la casa-palacio de la Señora Condesa, sólo el silencio se escucha, en veces sólo se deja escuchar el isócrono de un reloj de pie, en veces es el clangor de la campanilla de plata la que prorrumpe para demandar un vino o un refresco, en veces oímos el ruido del turíbulo a la hora de la misa en la capilla churriguera, deliquio en oro y blancos querubines alados. Los criados y las criadas eran, silenciosos aquéllos y discretas éstas, todo ese huero silencio pervive para preservar la euritmia que priva siempre en la casa-palacio de la Gran Condesa de Lénnox-Kénnedy.

El silencio sólo era espetado en las soleadas y azules mañanas, por el canoro de sus coloridas aves que eran una centena de canarios, y cenzontles de una opacidad que frisa en el negro color, pájaros ésos que son presos en blancas jaulas esta noble dama. Esas jaulas yacen confinadas en una veranda blanca y llena de luz, fabulosa esa veranda de la condesa, pletórica esa blanca veranda de un muro translúcido hecho a base de vitrales emplomados, los que ostentan translúcidas flores de lis no grandes sino más bien pequeñas, de color rojo purpúreo y aterciopeladas por el azur liliáceo de sus dos grandes labios muy equidistantes que las dividen, cada una ostenta tres lacinias. Esas lises unidas están por una guirnalda de jazmines, rosas, amaranto, madreselva y hierba hecha también en vidrio emplomado. Los vitrales caen a uno de los jardines que rodean la mansión de la castálida condesa, esos diáfanos vidrios allí engastados evocan reminiscencias de un tiempo pasado ido ya. Es a guisa de salón de armas y de armaduras ese alegre espacio de vitrales, es una exhibición unidimensional ésa la de ver en vidrio, escudos de armas heráldicas con sus reparticiones, cuartelados ya en aspa ya en cruz, en esmaltados colores azur, oro, plata, gules, sinople, púrpura y sable. Hay que contemplar y delectarse con el nimio detalle filigrana de ver cuarteles con aderezado o jaquelado con ajedrezados escaques, con husos o fusos, rustros, veros, contraveros, armiños, contraarmiños, en veces los hay ya mantelados, ya tajados ya tronchados. Algunos son cortados con burel de travesa. En esos cristales que tamizan el relumbre del sol, se ven leones rampantes, cruces de malta, castellanos castillos, grifos, hidras, unicornios, yelmos, jubones, gramallas, alabardas, adargas, jaeces y morriones. Escudos éstos coronados con el imperio de exployadas águilas bicéfalas, a modo de corona valar. A más de los vitrales, la Veranda tenía vetustos objetos de la era de las justas, había esa veranda una aljaba que es una caja portátil para el transporte de flechas, no es cuadrada esa caja sino estrecha por abajo y pende de una correa al hombro. Había esa veranda un tahalí, que es pieza mozárabe de cuero hecha, ésta pende del talle y lleva en sí un cuchillo bayoneta, en la Edad Media los soldados llevaban allí reliquias y oraciones. La enjalbegada y de calicanto Veranda había otras diferentes suertes de armas para la castrense guerra como lo son: lanzones, ballestas, partesanas, alabardas, picas y algunos arcabuces, muchas rodelas, palfrenes, gualdrapas, bridas, jaeces, adargas. Fijos sobre el encalado muro la puerta de acceso a ese Salón de Armas, unas vetustas buidas cimitarras y turquescos alfanjes valan una adarga oblonga en cuero. Esa veranda está hinchida de helechos puestos en macetas de barro. Este área contiene Sillas de vaqueta, pues en la Veranda la condesa suele tomar el café y el postre, después de haber manducado en el comedor de su casa-palacio.

La señora Condesa suele cuidar sus plantas aunque goza de la posesión de dos jardineros de planta que son eximios en el arte de crear paisajes con esos jardines, para ayudar a la seguridad, para atacar también a la soledad y, por el amor que ella, la Condesa, profesa a la Naturaleza, posee esta dama una jauría compuesta de once gozques lebreles y sus podencos que eran de pura raza y fieros por demás esos animales de pelaje radiante.

La Condesa había nacido para mandar al estado llano, para ello ha menester citar los señalados jardines gigantescos que algunos de sus palacetes tenían, pues que los jardines eran inconmensurables en la casa principal de nuestra grande Condesa, pues que prefería yacer más en esa casa señorial que en las otras que eran más casas de campo y casas en otras ciudades donde iba a arreglar negocios suyos, la Condesa. Para ir a nadar y a tomar el sol más bien tropical a la vera de un lago, la Condesa poseía una pequeña casa en el centro de un gran terreno, éste tiene palmeras y siete luengas y enormes terrazas, en ese lago el hijo de la condesa posee un yate, el nietecito desa condesa para practicar su deporte que es el esquí, tiene allí atracadas dos lanchas, dos porque una es de motor y la otra de turbina, la primera sólo es para practicar ése su deporte acuático que ya lo dije es el esquí acuático.

Pero sigamos en la principal mansión de la condesa en la que para los inmensos jardines había dos jardineros de fijo, uno era el desdentado Pedrito y de el otro el tiempo ha logrado borrar de mi memoria el suyo nombre de pila pero, que eran dos los jardineros en esa mansión principal donde pasaba más tiempo la Gran Condesa de Lénnox. He dicho que nuestra condesa nació para mandar a los de abajo, gracias a esa sapiencia innata en ella la Condesa, sus órdenes eran atinadas por lo que sus jardines eran de una elegancia tal que ellos sólo reflejaban el buen gusto de la propietaria. Las decisiones sobre cómo trazar y componer esos grandes jardines, la elección de las plantas, árboles y flores, siempre daban unos resultados que dejaban absortos los sentidos de quien contemplaba, esos jardines, por su grande belleza estética y por su grande elegancia. Oliscar el matinal relente primaveral en esos inconmensurables jardines principescos, era halgüeño a los sentidos.

El arte cisoria en esos palacetes de la Gran Condesa era mayestático siempre en todo momento, ese arte cisoria que era la usanza de la Condesa para yantar y manducar denotaba su mucha crianza y cortesía. La parsimonia y la frugalidad con que se llevaba la mesa en el comer me dejaba ver que las buenas maneras se ven más en la mesa que en otro tópico. En la esplendente mesa de esta condesa, debido al rigor de la propieraria, los cubiertos siempre estan dispuestos en el orden adecuado, las copas corren la misma suerte, siempre dos servilletas, plato de plata a la izquierda para el pan y, a la derecha otro para la ensalada con verdes legumbres y rojos jitomates.

La mesa, opípara siempre, rumbosa y servida con gran aparato ostenta jarras de plata, cubiertos de oro, campanilla de oro también, ésta para demandar un servicio o el plato siguiente para los comensales que a la mesa están. La mesa es servida por tres criadas como mínimo, el servicio se ofrece con bacías, cráteras, picheles, búcaros, salvillas, tembladeras, vasos, jarros, fresqueras bernegales, bandejas y charolas de plata de Taxco, limetas, teteras en plata labrada, de la repujada con anillos en marfil para aislar el calor de las asas.

Con frecuencia le son presentados a la mesa dos platillos fuertes para escoger uno de entrambos, que menestra de cabra, ora pescados, ora cordero, ora viandas rociadas con vinos de la Rioja, ora salpicados con fieros chiles agrestes y rijosos de las tropicales tierras sureñas, con fruición se yantaba y manducaban deliciosos dulces toledanos y panochas aljófares bruñidos con mieles de Cantabria, que un culín, postrero claro es,para hacer pasar todos estos manjares, mientras la tarde, en esa latitud, pasaba despaciosamente con un clima semitropical.

De esas cocinas salían viandas egregias, la mesa de esta la Señora Condesa es toda una lujuria de bellísma, es siempre esplendente, es todo un sarao ver esa la fastuosa mesa de la Condesa henchida de manjares costosos y de vajillas chinas con cubiertos de plata mejicana de Apan, de Taxco y provenientes de Real del Monte un real de minas del Conde de Regla, entre tantos que poseía; siempre fastosa era la mesa de la Gran Condesa y, el arte de la mesa, el arte de saber conducir la mesa para la Condesa era un arte que dominaba de manera tan sapiente que era paradigma de la perfección en el arte cisoria, arte inaccesible para el estado llano, la mesa ésa era presidida por la Condesa con alegría y simplicidad pero también con la parsimonia que le es propia de su luengo linaje prosapiado.

¡Pardiez! ¡Y qué decir de la piedad de la Condesa! La Señora Condesa era munificente pues era liberal en sus obras pías dando las auríferas monedas peluconas y las argentíferas onzas acuñadas ésas con el busto de don Carlos IV. La Señora Condesa no paraba mientes para obras de beneficencia que auspiciaba con alegre contento al subvenir el templo del Padre Francisco. No sé a punto fijo si esas dichas obras de Su Paternidad existían en efecto pues... que las noticias de esos hombres y de esas mujeres de religiones y de sectas son más bien disolutas y mancilladas de crímenes de abusos de poder y de potencias sexuales "non sanctas" pero, en dado caso, lo que sí sé es que la eximia caridad y munifencia de la Señora Condesa prodigaba con vehemencia mares de comida para los indios pobres menesterosos mejicanos que, amén que no eran de su raza, ella los proveía bien de alimento y mantenencias, a más de auspiciar fermosos proyectos para que aprendieran esos niños y esas niñas a leer en proyectos de ese Padre pues, que benefactora y buena cristiana era la Condesa de Lénnox, siempre tan blanca de alma como el color de su piel, que era níveo a ultranza.

El departir de la condesa y ella misma era una misma cosa: un arte pues la condesa era muy capaz en el conversar ya de ser conocedora de poesía, de retórica y de varios temas santos y profanos, por ello el palique, el arte de conversar y de hacer la tertulia en saraos de damas de elevada calidad, como en los de la esposa de Su Excelencia el Visorrey, era mélifico si la Gran Condesa se hallaba en los salones del Palacio Virreinal; también se verificaban esas tertulias en el estrado de la Grande Condesa en su palacio en el Salón del Dosel en el que, siempre la sociedad de sangre azur tenía sitial; conversar era un sólo gozo hacerlo con esta grande condesa pues su melífica charla era siempre ponderada y sabia, ya de ser una dama de mucha discreción. La Condesa siempre departe con deferencia y, sus comentarios siempre son insinuados, jamás ella habla golpeado, no ¡quia! ya parece eso tan feo en dama de tan alta calidad y consejo. La Señora Condesa al departir háse dulce y suave de modales pero goza de un férreo carácter impertérrito que le viene ya de lo escocés, ya de lo hispano de sus vertientes sarmentosas, a más de ello la firmeza que da la prestancia de saberse de alta estirpe de bruñido crúor. La Condesa departe, asiente, disiente en veces y lo hace con gracia, con risas melíficas, sus visajes son siempre cuidados, sus molicies movimientos son los de la más preclara y aljofifada nobleza mejicana, la que es patena. No dudaría en deciros que su noble estirpe le viene de los Infantes de Lara o los de Carreón. En fin, esta condesa departe contemporizando siempre con su interlocutor a quien siempre deja un hálito, un resuello de relente matinal, uno siempre sale con un frescor ya de haber departido con dama de egregia calidad y consejo.

La Condesa de Lennox goza de tan grande prestancia que con sólo verle, uno queda estupefacto, no os ocultaré que infunde inseguridad ver a dama tan alta frente a sí, pero que al ver su contemporizar uno coge confianza pues que en el Reino de la Nueva España no es fácil el acceder a los nobles y más sin son de blanca raza pues, que en general ese estamento social es pretencioso, ufano, vacuo, necio y fasta grosero las más de las veces. Pero... en hablando de esto de la pertinacia, pero si... ¡pardiez que la Condesa también ostenta joyas no refulgentes amén de la suya refulgente inteligencia que en ella es rutilante y preclara! ¡Quia que amén de ser la quintaesencia de la perfección la gran condesa, pues que ostentaba mal algunitas prendas! Pues que en esos reinos de SS.MM. nuestros señores los reyes, los criollos sus fijos dilectos, fácilmente son pretenciosos y vanos, lo son con demasiada facilidad sólo por ser de ese estamento social. Con ligereza, con la rapidez que da la irrefragable irreflexión, el criollo sólo por serlo, se sabe superior al otro sea éste indio, negro, mulato, endrino o mestizo. Los criollos suelen ser tozudos pues presentar desprecio por los seres de otras razas a los que creen inferiores. Esta creencia de superioridad que adolecía la Condesa era no debido a su título nobiliario sino a la suya raza; en el caso que nos ocupa era más bien debido a la ideología imperante en esa clase social y racial, y debido también a la cultura imperante en la Nueva España que así se concibe en esos reinos muchas veces la realidad, pues que la Condesa gozaba de una elevada cultura pero ostentaba la ideología propia de su clase social, ya de su raza blanca o criolla si se prefiere.

También dentro de esas prendas más holostéricas que holoséricas, hállanse otras ideas de la corriente estólida conservadora, como el heterosexismo. Pues que jamás en esos diez años que gocé yo de la munífica mano de esa señora la Gran Condesa, nunca jamás supo que ella estaba frente a un puto hideputa que bien que la había hecho pues, que la condesa ostentaba fobia por los putos y, yo soy uno.

No os ocultaré que la linajuda familia ésta me aceptaba de buen grado por mis maneras, y porque tenía yo su raza, eso me informaron esas muy nobles personas, eso lo declaro con justeza yo a sus mercedes los lectores desto.

Estos conceptos más ideológicos que filosóficos y, mucho menos científicos, que imposible de acudir a la ciencia para validar tales torpedades como la homofobia y la superioridad de la raza blanca, no mancillan la alta nobleza principal de la Señora Condesa de Lennox pues, como ya os lo he dicho, es de natural en esa clase que las gentes tengan ideas conservadoras (léase estólidas) muy vinculadas a las religiosas que privan en esos reinos de Sus Majestades Nuestros Señores los reyes. Ya el gran Erasmo preguntó que por qué jamás había un estólido que de hinojos demandara al Dios que le quitara lo estólido, ¡imposible! es la respuesta pues el estólido no sabe que lo es, así, jamás un religioso demandará que le quiten lo religioso, vincula la analogía y entenderá su merced el significado que esta enseñanza encodifica. Aclaro que el amor y compasión que la Condesa dispensaba en tratos a la servidumbre era impoluto, insuperable, ¿mejor trato? ¡imposible hallarlo nunca jamás! Esta acendrada familia era enemiga de la iniquidad.

La probidad en esta familia era impoluta, laudable esa virtud de ser probo y proba; he de confesar que aunque el adagio dice que detrás de cada gran fortuna hay un gran crimen, en esta familia no se veía sino que los negocios iban boyantes y con viento en popa ya de la astucia y ya de la sapiente inteligencia de el indiano esposo de la Señora Condesa, un Bayardo Creso. Éste era hombre quien no gozaba de título ninguno ni de real sangre ponderada, pues que el esposo de la Condesa era plebeyo de crúor nacido no en holandas ni en damscos, ni en brocateles ni en filipichines ni menos en tafetanes holoséricos de esos que hacen frufrú, sino de groseros labradores levantinos de la Valencia del Cid.

El Señor esposo de la Grande Condesa era valenciá como se dice allende la mar océano en esas tierras levantinas del Cid don Rodrigo Díaz de Vivar, aunque aquende esa mar dícese más bien valenciano. El levantino esposo de la condesa, cristiano viejo, con grandes trabajos durante decenios medró con turgencia los dineros, siempre con holgura, para lo que fizo una ingente fortuna proveniente de granjerías, aunque su mozallón nieto con dislates y excesos desmedraba esa ingente fortuna en volandas. Lo que el viejo fizo en decenios, su nieto en un breve desfacía con presteza y chabacana habilidad.

La Condesa engendró sólo un fijo, fijo, o hijo si se quiere; gentilhombre bien plantado y apuesto, hidalgo de belleza peregrina con gentil talle y con una faz de la más diáfana belleza, rostro de santo de un retablo churrigueresco ya de su limpieza de crúor de su preexcelsa calidad, calidad la suya devenida de sus mayores celtas y celtíberos.

Calatravo hombre éste que ostentaba el más novohispano de los nombres. Criollo de una belleza peregrina la que ostentaba éste el fijo de la Señora Condesa. Hombre apuesto y de buen talle era este hidalgo, este fijo de la Condesa era hombre cultísimo, omnisciente era en realidad pues nadie osaba competir con su erudición y sapiencia. Gentilhombre de gran clase era el hijo de la Condesa, insuperable la elegancia deste hombre de grande refinamiento y de mucha hombría viril, característica propia de los castellanos. Gallardo hombre de una belleza sin competición.

El novohispano hijodalgo, caballero muy principal, todo él guardaba gravedad, por lo que hierático y bizarro era pues que la bizarría es una de las bellas cualidades que esos Grandes de España poseen. No por ser Grande de España este ínclito caballero desdeñaba el palique y las risas, no, lejos de ello es un hombre que ama la amistad, el palique y el melífluo conversar que, en este arte este ricohombre es diestro y señor. Dan cuenta los lenguaraces, que este arte, el de conversar y el de gozar de holgura en el palique, le viene a este hijodalgo de su agnado ascendiente de Castro Urdiales, ese ascendiente de Castro Urdiales era hombre de la baja nobleza quien gozaba de falcónido mirar penetrante, de esto doy cuenta yo de ser una manifiesta verdad pues que en la pinacoteca de la grande condesa, su madre, yace el retrato dese cantábrico hombre de quien los deslenguados cuentan bogava por andurriales por divertimento y era amante de el vino, su trabajo era en una aceña.

Su fablar y pablar es todo enseñanza y sabiduría, siempre saca la cita exacta, siempre saca el latinajo adecuado, no faltan en veces picardías con las que salpica, como chile, las sabrosas anécdotas que ese gran hombre narra con singular elegancia y gracejo, eso sí, con un jerez o un tintorro en la diestra pues que en la siniestra mano siempre sustenta un cigarrillo o un habano. Este hombre, a más de su grande corazón dulce y bondadoso, ya de su grande cultura y, el "járisma" griego que es el carisma que, le cubre a todo él, miembro era de la pléyade, cenáculo parténico, Parnaso compuesto por lo más granado y sapiente desa sociedad novohispana pues, que disertar no había quien le ganase, ya que era único en la digresión y en la disquisición, sin soslayar nunca jamás la exégesis y la sindéresis, ciencias que domina con naturalidad como de quien gozó de la enseñanza para príncipe, que es su caso dicho sea de paso; gracias al dominio de esas ciencias dejaba siempre absortos y arrobados a los circunstantes que tenían a bien visitarle en su solariega casona, visitantes que eran los Señores Oidores de la Real Audiencia de Su Majestar el Rey, los Señores Cabildos ya civiles ya catedralicios, esto, cuando no estaba este señalado y fermoso hijo de la Señora Condesa de Lennox, en la Real Mastranza o en Los Gallos, o en El Hipódromo de La Condesa de Miravalle, pues que gustaba de solazarse con el azar, este Grande de España.

No es un panegírico que de él fago aquí, no, nada de ello ¡Dios me libre!; simplemente con justeza pondero los hechos de esa inmarcesible y perenne perfección de este grande hombre de grande belleza áulica. Belleza la suya la que ostentaba con donaire, brío y gravedad.

Este grave y omnisciente señor tenía por esposa a enhiesta dama de la más alta calidad. La esposa de este Creso era una mesurada dama de una gran familia de las de apellido mayestático pero, a pesar de ser hija de una gran familia de pro y linaje y, a pesar de la grande prestancia que ostentaba como si nimbada por halo de santidad estuviera, esta magnífica señora era, como lo dije "ut supra", mesurada en su magnificencia. A pesar del gusto por lo suntuoso que su marido profesaba, ella presentaba laudable cuidado en los gastos de su casa pues, enemiga era de dispendios, excesos y manirroturas.

Así y todo, amén de la prestancia y señorío portentosos de aquesta magnífica dama, pues que su clase y elegancia era a guisa de galeón real que se desembaraza sin parar mientes de las deleznables barquichuelas fútiles, decía pues, que a pesar de su grande prestancia, esta dama era de suave mansedumbre pues es dama que goza de suave trato y gráciles modales molicies; en esta alta dama priva el gentil continente y donaire propios de su clase que su clase es la de las altas personas, dama ésta de muy grande gravedad imponente que sobrepuja de donosura; alta ricahembra que infiere todo un embeleso a quien contempla su donaire de alta calidad y señorío. No es de extrañar estas sus adamadas maneras pues era poseedora de grandes señoríos y de una nada deleznable fortuna.

Para esta señora de gran guapeza y galana prestancia, siempre su voz era dulce y melificada, siempre impetraba con suma delicadeza para ganar la dilección y voluntad del otro. Suave profería siempre su atinado consejo y conceptos, siempre ésos henchidos de sabiduría, a más que su presteza siempre estaba presente y solícita para consolar al feble.

Esta eximia esposa, espejo de virtudes y harto discreta, dio a su marido, a el grave gentilhombre fijo de la Condesa, un hijo, entre otros que también tuvieron entrambos. Era éste mozo de buen talle y con aire de gente principal de esa de pro y de limpia y bruñida ralea, como era natural en su caso finalmente pues, que lo heredaba de sus mayores quienes eran sólo gente de noble estirpe.

El Bayardo hijo de la Condesa padre de este su necio mozalbete hijo, el celtíbero caballero padre de este zafio mozallón, era un fúcar Creso en la suya generosidad, que la suya era inconmensurable para con este su fijo, de su escarcela salían oros, onzas, peluconas, dírhames de maciza plata repujada.

Pero el hijo en dispendios no paraba mientes, nunca, jamás medía los gastos de sus manirroturas, lejos de ello, era caprichoso y, para él el dinero era una droga que, en la proporción de "más gasto, más insatisfecho y más necesito para más gastar y derrochar" pervivía ese chaval.

El amor que le profesaba su padre no lo obnubilaba pues tenía, como hombre sabio y justo, la hombría equilibrada de un dios griego, por lo que competía con la ingenuidad de su señora esposa la madre del hijo dispendioso.

Por ello para ambos padres todo era siempre desazón y reyerta constante pues, el malquisto hijo no valoraba nada de los bienes que recibía, y que eran vastos por no decir que casi infinitos, al grado que frisaban la desmesura, a mi fe.

El padre y la madre le prodigaban un empíreo de vida al vástago, le prodigaban al mozallón una espléndida vida pletórica de sin fin de riquezas: viajes, lanchas, mansiones, vinos, comidas, y, una vida regalada de holganza y... espita, que la vida de espita es vida deleznable pues, que este noble joven era procaz y malhadado en su disipado proceder de vida pues que su procacidad era inconmensurable pues que era insolente de sí este bello mozalbete.

Era sólo dolor ver al mozalbete pues, el infante amén de llevar una vida principesca, y amén de gozar de una cultura preciosa y refinadísima, y, a pesar de vivir rodeado de obras de arte de elevado valor, así y todo el hijo de este matrimonio jamás estaba contento ni menos feliz, y eso era categórico en lo absoluto. Para este chico la vida debíale mucho más, todo, él se creía acreedor de todo, y sin coto ni límites pues, para bien decir, las ingentes riquezas de sus abuelos y padres no bastaban para satisfacer sus deliquios de grandeza pues, que megalómano es este hijodalgo novohispano de limpia nobleza sevillana a más de presentar una lesión en la imaginativa. Enjuto leguleyo, amante de lisonjeros amigos, intempestivo mudaba siempre de dictamen pues, obsesivo era en sus pensamientos este señor conde.

El mozalbete éste llevaba siempre una vida de festinación espita, siempre en bacanales francachelas y en interminables dionisíacas, borracheras en las que el alcohol y el vino embriagaban la mente, perturbada ya de suyo, del infante condesito de el dictado ya citado.

Lamentablemente nunca sabemos dónde atacará la vida a la salud nuestra, pero que aquí atacó a ese señorito tresdoblado mal pues, ya la mente la tenía obsesionada con la avidez y codicia que presentaba del dinero de sus mayores y, a más, su alcoholismo.

La madre del doncel con su cultura europea, habituada estaba al consumo de licores espiritosos, cosa más grata no hay en esta vida, por ello no entiendo la torpedad de los mahometanos quienes odian el alcohol por prohibición de su Alá, en fin que hablaba yo del doncel y no de los alárabes.

La madre del noble joven vivía exánime ya de el perpetuo desasosiego, el padre por el contrario con la cólera y el desazón de sentirse traicionado por la vida al ver que, tantos esfuerzos en prodigar a su hijo con refinados estudios y grandes lujos, daban por resultado un endriago malandrino malhadado.

Este infausto Condesito era proclive asaz muy mucho a las bebias espirituosas y en demasía, la dionisiaca era su vida, la vida crápula de tarambana que llevaba el Condesito entre gente de andurriales no tenía parangón ninguno pues era inefable en su abyección.

Para sus buenos padres el Condesito no conocía zalemas ni genuflexión, él no sabía prosternarse ante la grande calidad que tenían sus padres al darle tantísimo amor, no, él en sus deliquios mentales sólo amargura, sólo acrimonia y misántropo había en su negra alma enferma irascible pues padece del mal de la megalomanía, a más de el mal de la mitomanía que lo conducía a mentir sistemáticamente sin necesidad. Sus frustraciones intempestivamente lo conducen a la ira.

De modo muy extraño, muy raro, el conde éste no presenta interés por el placer carnal en hablando de la sexualidad, siempre me resultará sintomático de su turbada mente el que no presenta pulsión por follar, por refocilar, por ayuntar sexualmente con alguien, ni siquiera en la autosatisfacción, la que él calificaba de sucia, cochina, puerca y nefanda, y para eso no aportaba fundamentos teológicos ni científicos, no, sólo le daba asco y condenaba la sexualidad gratuitamente como algo que acusaba de sucio y que le ocasionaba el asco. Esto significa que el este conde ostenta el grande problema de su asexualidad. Tal vez esa anomalía de su asexualidad, la presenta este conde como trauma en antagonismo a la prestancia, belleza y hombría de su padre, en quien se vislumbra con diáfana claridad la coruscada belleza erótica y viril potencia sexual propia del bello macho cuando éste está sano, cuando es bello que éste era el caso.

Ese infante ostenta líos graves sobre su sexualidad pues que la castiga como Dios lo manda: al cien por cien. Es un horror el que no goza, no presenta placer ninguno en follando carnalmente al refocilar una hembra ni aun un hombre. Quizá lleva hasta la ultranza de frisar en la anormalidad su paroxismal castidad, por el trauma que dice padece ya de su padre haber tenido una amante rijosa hembra de una ínsula en el piélago de las Antillas. No dejo de soslayo una malsana castidad merced a la fuerza edípica ya de un amor enfermo a su progenitora, lo que lo ponía en competición con su señor padre. ¡Hórridas sospechas!

El hijodalgo mozallón deleznable es procaz y proclive a lo nefando, taciturno y meditabundo siempre está; el menguado hidalgo cavila siempre proyectos nefandos de un nefario espantable.

Cuando mudaba de dictamen, en atrabiliario vestiglo tórnase este conde sin ocasión ninguna, lo que se dice una Euménide, y esto sin ocasión alguna.

El amigo vestiglo arquetipo del mal, atrabiliario presenta graves problemas, el crimen, su deliquio por ser racista lo compele a realizar esfuerzos sobrehumanos para somatizar su racismo, como él quiere que le acontezca, aunque en la realidad, físicamente no presenta cambios psicosomáticos ante los inidos a los que dice odiar. Pero lo que sí ha hecho es salir en las sombras de la tarde y con su auto ir a dar al través a las criadas indias que cruzan la calle, esto es criminal en ese fementido malaventurado señor conde de Lénnox de buen talante pero de mala laya.

Agora os cuento la más nefanda del nefario, la más deletérea de la mente deste embaidor protervo. Para ello no necesito de muchas voces. Su festinación, su anhelo vehemente era liquidar en muerte a sus dos progenitores padres para arrancarles en muerte la rica hacienda dellos, que el conde codiciaba con ahincanza como suya y de nadie más. Hacienda que necesita para sus infinitos excesos los que no conocen mesura, ponderación ni límite. El baluarte que son los padres y los abuelos, este heredero del título cuyo dictado ya he mencionado, es el deshonor de esa mayestática casa de Lennox pues que vive este bellaco conde compelido en hacer nefandas cogitaciones.

Ya de su menguada alma negra, que la suya es muy negra, ese mentecato frisa la demencia por sus desaciertos y desvaríos de calamitoso.

Los padres dese conde vivían en la tribulación, vivían cuitados transidos de dolor de ver a su desagradecido fijo tan aciago y lenguaraz, hez de esa sociedad novohispana pues la vida de ese maldiciente doncel era el baldón, el denuesto, el oprobio, la injuria, la diatriba, el dicterio, el vituperio, el salaz ludibrio con improperios, las afrentas, y las execraciones con invectivas.

Del lado de los padres no había increpación ni modo de reconvenir al inexpugnable mozo con la correspondiente reconvención, menos la admonición que lo llevara a cambiar. De nada servían los furibundos filípicos discursos que sus padres con amor y con acres argumentos, le consagraban, todo era en vano.

Del sibarita concupiscente hedonista epicúreo conde no sé si ya es capaz de arrostrar sus grandes problemas mentales.

Yo tengo como verdad apodíctica el axioma del filósofo. Aunque indubitable este axioma del erudito, no podemos aplicarlo como indefectible, esto es que no podemos analogar ese axioma maquinal ni mecánicamente de manera sistemática ni universal a todo dios, sería un craso yerro, esto porque no somos máquinas idénticas una a la otra. Esa verdad, ese axioma sólo debemos detectrlo en algunos aislados casos específicos. El filósofo afirma que el humano cuando niño si no conoce el sufrimiento, difícilmente ese humano puede conocer la compasión. Tenemos varios casos, uno de hogaño es el de jorge walker bush (sic.) quien de mozo fue un chiquitín consentido cuando niño, hoy éste no presenta ningún signo de compasión pues mata con alegría un millón de humanos con sus cristianas bombas y balas; a más hay que contar los otros millones que mata con sus políticas económicas.

En lontananza aúlla un perro que como agorero, ventea la muerte.

¡Vamos a Dios y a la ventura! ¡Vale!


Dése por cierta esta naracción que no por libelo infamatorio o infamante pues que se propugna la verdad y sólo eso. Para este efecto hube cambiado los nombres por unos imaginados.

Fin de: "EL CRÁPULA CONDESITO DE LÉNNOX"

fecit. José Francisco Gilberto Escobedo Mena y Pino
Licenciado en los reales colegios



Nota Bene

Ha menester aclarar que si cito a los chinos como esclavos y como criados, ha menester ver que América siempre los importa como esclavos, El Canadá y Estados Unidos Gringos los importan para contruir los ferrocarriles transcontinentales, Perú en América del Sur dónde hay colonias de chinos aún hoy en día es la reminiscencia de la minería, los chinos incluso fueron importados para Cuba donde fueron usados, aherrojados con cepos, en los campos de caña de azúcar. A La Nueva España el chino y la china fueron importados para su esclavitud como criado y servidor, a pesar que oficialmente fueron expulsados del país por motivos de salud y por políticas laborales en los albores del siglo XX con las políticas racistas antichinas, políticas orquestadas en articuladísimas asociaciones antichinas en tiempos de Álvaro Obregón y de Plutarco Elías Calles, amén de esas masivas expulsiones xenofóbas muchos quedaron en el hoy Méjico.






Jacobo I

"El rey de amor"

Entre 1603 y 1621 por las calles de Londres podía oírse este pregón “Larga vida a la reina Jacobo”. Y eso era porque Jaboco I de Inglaterra y VI de Escocia, sucesor de la Isabel I, fue abiertamente homosexual durante su reinado, a pesar de estar casado con la reina Ana y de tener hijos.

Tan conocida fue su afición por los muchachos que llegó a circular un epigrama que hacía enojar a más de un noble: “Isabel fue un rey; ahora Jacobo es una reina”.

Su primer amor fue Lord Esmé Gordon-Lennox, of the Dukes of Richmond, Lennox & Gordon, Señor d'Aubigny y conde de Lennox, su favorito por mucho tiempo hasta que un complot obligó al noble a salir de la isla. Otros nombres figuran entre los jóvenes que calentaron la cama de su majestad: George Gordon, conde de Huntley, y Alexander Lindsay, el vicechambelán real.

El rey también probó las delicias del pueblo: uno de sus amados compañeros fue Robeth Carr, un humilde joven escocés que durante un festival se cayó del caballo frente al rey en 1607. El muchacho entró al servicio de Jacobo y por mucho tiempo fue su devoto amante. Hasta que se caso con lady Frances Howard, una mujer con dotes para la conspiración, mismos talentos, que llevaron al destierro a la pareja.

Quizá la relación más duradera del rey fue George Villiers, quien empezó como copero real y pronto se convirtió, hasta 1617, en conde de Buckingham. Durante 10 años ambos se escribieron escendidas cartas de amor, que se han convertido en el antecedente de la literatura homosexual. En 1625, debido a la gota, la pena por la muerte de la reina y la edad, muere Jacobo I ; años después de 1628, Buckingham es asesinado por un enloquecido soldado que pretendía librar al mundo del Anticristo.

LOS PERIODISTAS QUE TRIUNFAN

Yo tengo una pseudoamiga, ella es ... bueno, tiene un muy buen empleo, empleo que es (a mi fe) maravilloso ése su empleo en el medio periodístico-cultural, sorprende por las fortunas que gana como remuneración pecuniaria fruto de su trabajo.

Ah, ese carácter, ese genio que no sé por qué le llamamos genio pues lejos de tener un efrit sobre la testa, tiene feo carácter atrabiliario, pero feo feo feo, lo que se dice feo con cojones. Es grosera, no se calla nada de lo que siente, cierto es que yo soy feble de mollera eso nadie lo niega y todo dios lo sabe pero, ésa, mi pseudoamiga, ¡ay Santo Niño Dios! que qué rarita es pues tal vez hace ella la analogía con un gato que a ratos está pegado a uno con asaz necesidad de afecto, caricias, y de súbito arma el follón, deviene ésa mi pseudoamiga como euménide de cólera, de ira, de rabia.

A veces me digo que así hay que ser para triunfar en la vida siendo periodista pues que sólo en ese medio que aparenta ser tan humanista, hallo esos bichitos furibundos y atrabiliarios. Es una tragicomedia mal actuada ésa del periodismo pues que se ostentan como humanos henchidos de empatía y, en la realidad no hay nada de esos laudables valores humanos o nada humanos sino, competición, logros, sobresalir y triunfar.

Curioso de que esa triunfadora el los mass-media y en su peculio siempre se queja de estar sola, con las faltriqueras pletóricas de ducados, de duros y yace sola amén de sendos éxitos que la permean de tomo a lomo, a más de gracia y belleza pues es buena moza de blancas carnes y graciosa faz, de cabellos negros y ojos rutilantes.

Ah que los periodistas de ese país de allende, de la otredad, que agora hozan en las noticias y el triunfo crematístico, ¡ah!, y en el prestigio, ¡ah, la fama!, ¡el éxito!. El reconocimiento y la petulancia van de la mano, finalmente ese reino de la otredad no puede ofrecernos sino pérfidos y pérfidas. Esto por la petulancia, el aire se superioridad que imbuye a esos seres inalcanzables que detentan la sabiduría y el conocimiento de la ciencia infusa dada por Dios a esos semidioses y a esas semidiosas nereidas oráculos divinios y divinas, generalmente, como añadidura, blancos(as), seña y signo de lo que mi tío Antoñito llama la raza superior ¡para colmo de jodederas, joder que me cago en Dios!

SURREALISMO MÁGICO TERCERMUNDISTA o Estultitia imperatrix mundi.



Por ser fiestas decembrinas o navideña si se prefiere, hablé a mi ex novia, ay ay ay, que es complicado decir una palabra en ese luengo, prolijo e infinito monólogo que ella hace, ella hace soliloquios en los que, obviamente, sólo ella se escucha, ella no pregunta qué hago, jamás me ha preguntado si trabajo ni en qué, ni qué hago en general ni qué aficiones tengo ni qué hago los fines de semana o cuál noticia es importante para mí, ni jamás se ha interesado en saber si me gusta la política o la danza o la música, mucho menos me ha preguntado nunca jamás cuál música escucho, nada de mí, excepto su obsesión que es la salud, paradójicamente, la que según ella controla. Otra de sus obsesiones es su famoso Dios. Como veis ella cree mucho en los poderes de la magia. Es ella una chica buena como tantísima gente lo es en ese tercer mundo.

Ella me cuenta que ahora es médica (sic.), ella me cuenta que ya hace fórumulas y medicinas homeopáticas, en fin, mi ex novia me cuenta que le evitó la operación de ojos a una persona, he olvidado si era cambio de retina, glaucoma o cambio en el color del iris, en fin, sepa dios qué era en lo que consistía la operación de esa persona a quien ella evito la cirugía ya programada. Algo inverosímil a mi fe pero en fin ella cree lo que narra.

Ella como veis sólo tiene fe en los homeópatas, aunque no sé de dónde le viene la fe en esos médicos alternativos, a saber como dicen en mi pueblo, a saber, y a saber si eso cura, yo lo dudo pero en fin, lo extrañísimo es que ella espontáneamente se hizo médica y ahora médica medica con medicina y medicamentos homeopáticos a enfermos, a los que ella cura, eso me dice ella. No la informo que en el primer mundo ya hubiera salido en la tele por charlatana, que eso no quiere decir que no haya homeopatía ni medicina alternativa, claro que la hay pero, la practican gentes que siguieron estudios en esos menesteres.

Una noticia con la que ella que me dejó consternado es que me cuenta que el Centro Universitario México ya es mixto, esto es que ya no es sólo de varones sino que ya es mixto con chicas. Ella explica que es para evitar la pedofilia. Hasta dónde sé la pedofilia se da con niños y con niñas es decir con párbulos y pupilos pero no con personas de veinte años de su edad. Mi ex novia no hace distinción entre pedofilia y homosexualidad, habría sido mucho explicarle que son esferas disímbolas y distantes pero... para ella es lo mismo.

Si este método tan estrambótico de que con sólo poner hembras dónde se da la pedofilia contra niños y, poner varoncitos dónde se da la pedofilia contra niñas diera frutos genuinos, habría que llevar pupilos y mozalbetes a Ciudad Juárez para acabar con la matazón de mujeres núbiles. En fin, es absurdo el uso de fórmulas tan bobaliconas y tan primarias. Dudo que ahora los curas de esa escuela ahora en vez de saltar sobre los chicos se detengan viendo a las niñas, hasta donde sé el pedófilo ataca según su pulsión sexual pero no porque le pongan gentes de el otro sexo se detiene, eso es torpe de pensarlo siquiera. Mi ex novia así lo concibe en su simple y llano pensar lleno de llaneza y simplicidad, la simplicidad de lo fácil, de lo rápido de lo instantáneo.

Así es el tercer mundo polvoso y miserable que da esos frutos ininteligibles e inextricables. Lo doloroso es que ella, mi ex novia, es golpeada por su marido, marido que hace ya años que no trabaja, ella no lo quiere por el rencor según ella me cuenta le profesa a ese hombre, ella me cuenta que seguirá con él hasta el fin de sus días pues no sabe vivir sola. Asombra que si su padre de ella golpeaba a su madre, ella sigue el mismo patrón de su madre de involucrarse con un hombre golpeador y ella el de mujer víctima, es una tristeza, una señora que conozco me dice que lo que necesitan esas mujeres es que casi las maten para que aprendan a defenderse, dudo que sea el camino adecuado pero como en el tercer mundo no hay auxilio pues parece ser que para allá, es decir para el tercer mundo de los pobres, es el único camino a seguir. Este camino es el de la violencia, violencia que pervive en ese tercer mundo.

Es lamentable el simplismo, la falta de conocimiento, el conocimiento popular, la conceja, el mito y la holgazanería mental para hacer frente a la verdad y al conocimiento científico. Esta mujer fue a una escuela privada en un barrio excelente, por ello no sé cómo es que no aprendió nada sino a repetir consejas que no son sustentadas sino por la plebe hambrienta de miseria, no lo entiendo ni de lejos ni de cerca. Tal vez que presenta un bloqueo mental grande que la impide ver nada. Es doloroso ve que los patrones estultos se repiten, la gente los repite, tal vez, no sé yo, tal vez yo mismo repito patrones que reprobaba en mi niñez y en mi pubertad y adolescencia. No dudo que yo mismo repita patrones odiosos por mí mismo, pero si veo al stephen harper que repite lo que le enseñaron sus mayores de que dios es el bíblico y que vendrá y que hay que apoyar a ultranza a israel y a los judíos en toda arbitrariedad y crimen, en fin toda la parafernalia asquerosa para acabar con el planeta Tierra, ése es otro que no creo que le haya faltado dinero para instruirse, caso patético como el de su amante walker bush, amante en el sentido de amor a una estrella rutilante y trémula como lo es walker bush el gringo hideputa mal nacido mal parido y ávido de petróleo y de sangre humana, ninguno de estos tres personajes tuvo carencia de escolaridad pero, el elemento que no debo soslayar es el factor de que no presentamos genes que nos dicten, que nos compelan, a mejorar, a evolucionar, por ello esos 3 seres no creen en la evolución, no creen porque no pretenden evolucionar sino repetir patrones vistos ya por sus mayores. Estultitia imperatrix mundi.

La fórmula fácil es la del holgazán, la del indolente, la del tipo y tipa que no se esfuerza por aprender, por creer al científico, al literato, al filósofo, el indolente mental toma la conseja popular del vulgo popular y la lleva al cenáculo y al pináculo para pretender hacerla verdad absoluta irrecusable, inexpugnalbe e indubitable. Cierto es, esto sí es cierto, que con esa entropía que nos traen estos necios, con esa entropía no vendrá su maldito dios a arreglar nada, como tampoco se evitará la extinción de la vida humana sobre la faz de la Tierra, evento que finalmente es una muy buena idea.

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LA ESTULTICIA DEL INHUMANO HUMANO





LA ESTULTICIA DEL INHUMANO HUMANO





Hoy siete diciembre del año de El Señor de 2006 el dogmático integrista cristiano Primer Ministro del reino de Su Majestad, Que Dios Nos la Conserve, stefan harper, sito en el Parlamento de Ottawa inicia su ataque de odio contra los homosexuales y contra las damas lesbianas al pretender anular el matrimoniio conferido a los gai/lesbianas, esto lo iniciaría en el Parlamento federal en Ottawa la capital federal del reino supracitado.

Harper como walker bush, su amo dicho sea de paso, no da signos de ser un hombre con cultura, bueno, no he visto jamás un hombre o mujer religioso con cultura sino más bien con estulticia en la cabeza, torpedad que se le ve en los ojos hueros y vacuos de ninguna luz de inteligencia, así se ve el proceder y el discurso de harper el cristiano de la secta dogmáica gringa denominada Alianza. Sustento la premisa de que los estólidos se presentan como religiosos para cubrir sus carencias culturales y su falta de sensibilidad al arte, a la ciencia y a la cultura.

Hubiere sido interesante ver que si esto hubiese procedido, hablo de la moción del cristiano redivivo, luego veríamos cómo regresa el esclavismo y luego al nazismo con singular alegríía y lozanía, tal como gusta a sus pseudo sandiad el papa y como gustan miles de grupúsculos que perviven por doquier salidos de los estados gringos de América.

Hay que ser un imbécil para no ver que el matrimonio es una institución que pierde día con día validez, por ello es que se nos confirió con suma facilidad, se nos confirió no porque sea valiosa, no, se nos confirió porque ya no vale nada. No vale ya pues la gente se casa cada vez menos y porque el divorcio es tan digno y valioso como el matrimonio mismo, luego entonces el matrimonio no contiene nada de sagrado ni de valioso para nadie, excepto algunos integristas fanáticos dogmárticos de religiones y sectas monoteístas del tercer mundo miserable, ignaro. Más son los que se divorcian que los que pasan sus días casados con la misma persona. Hay que notar que fasta los dogmáticos se divorcian.

Finalmente en ese ínclito Parlamento de Ottawa 175 diputados se opusieron a la moción del integrista harper y, sólo 123 dipus votaron para abrir de nueva cuenta la probabilidad para instruir otra vetusta ley del matrimonio según los chamanes, magos, brujos y sacerdotizos.

La estulticia es innata a varias personas en este planeta denominado Tierra, nada más cierto esto, es lamentable pero esos quienes creen que un dios vendrá a salvarnos, esos quienes creen que un dios nos oye y nos vigila y escucha, esos quienes temen que el dios nos cuida y nos quiere castigar porque es muy violento contra nuestra libertad, esos dementes quienes creen que el dios busca nuestro fin y busca liquidarnos por hideputa, ésos son estultos y analfabetas, es ésa una enfermedad que no es sino el deliquio, es algo más cercano a la esquizofrenia.

El hombre nacemos con lo que se denomina entropía que no es sino que contenemos en nosotros mismos la destrucción nuestra, la del humano, lograremos el fin del mundo, de nuestra existencia, lograremos el fin de la raza humana gracias a esas creencias de que un díos el día de los Tiempos viene a salvarnos de las atrocidades que con la Tierra hemos cometido.

Destruimos las especies, liquidamos ya algunos millones de ellas, acabamos ya con casi todos los ríos y lagos del Planeta, hemos virtualmente ya acabado con los peces de la mar océano, hemos casi terminado con los orangutanes, changos y simios de todo el mundo, hemos liquidado el lobo, el tigre, los lagartos, elefantes y leopardos de todas las estepas y de todos sus hábitat. Hemos casi terminado con la vida en nuestro planeta y proseguimos pues tenemos la absurda idea de que es una orden divina que nos ordena tomar todo lo de la tierra, sin respeto ninguno a ecosistema alguno y, que el dios ignoto vendrá para llevarnos al Empíreo, mientras dejamos aniquilada la vida en la Tierra.
Mientras obedecemos a ese violentísimo Dios matamos toda vida posible en todas las formas, eso sí, el humano para darse un halo de conciencia se manifiesta contra el aborto y contra la homosexualdiad con el pretexto de defeder la vida.

Defender la vida sería en dado caso defender todas las especies animales y vegetales, así como la pureza del aire y de las aguas de ríos y mares océanos. Entonces se desprende que entregarse a odiar al homosexual y la práctica de abortar es una imbecilidad, es un ardid y un artilugio para aparentar defender la vida pero eso es una comedia para fingir los embaidores que son buenos, es para que el taimado fementido y la taimada hideputa se presenten como personas consicentes y como personas preocupadas por el bien de las generaciones futuras.

Paradójicamente son los conservadores los que, al creer que su dios viene de un día a otro por nosotros para llevarnos a la chingada, que se entregan a la destrucción criminal de la natrualeza, son los conservadores los que contaminan y matan especies y millones de animalitos y de verdes plantas a través de todo el Planeta. Harper en su Alberta, región que más boyante avanza en todo el planeta Tierra, está haciendo una catástrofe ecológia al defender los grandes capitales petroleros, claro que harper con su camarilla de marionetas como su rona ambrosio la ministro de Medio Ambiente y Ecología, quién hace unos alambicados procesos mentales ininteligibles que sólo ella podría entender en un mundo surrealista como el Alicia en el País de las Maravillas, porque en esta vida real yo no los entiendo y hasta dónde sé nadie los entiende, ella, rona dice que ella los entiende, yo lo dudo, con su vista, como la de harper, noto que en ese mirar extraviado tienen la mente ésa y él en el más allá de la vida ultraterrena, tal vez como al bush el dios viene y les habla en sus sueños, tal vez esos seres eso creen escuchar: la voz del dios que les dice que les debe valer un pito la vida en esta vida terrena y que deben sólo odiar a árabes musulmanes, homosexuales y mujeres que abortan y a las que son lesbianas, el resto, de el resto el dios les cuenta que Él se encargará. Así es de descabellada la visión de un conservador huero y hueco, vano y así de simplista y pueril pues que son del niño esos sueños, el niño sueña que habla con duendes y con ángeles, el niño sí pero no debe así ser para un adulto, y menos para ministros que gobiernan una nación rica como lo es la nuestra.

A dios (sic.) gracias el walker pierde poder pues sus violentos paisanos se dan cuenta que matan demasiado y no ganan mucho dinero, excepto las grandes compañías que fabrican armas y algunitas petroleras de algunitos cristianos pero, pero el pueblo llano está cada vez más pobre y los ricos cada vez más ricos y, la bobalicona idea moralina de que es el suyo el país de la libertad (los estados unidos gringos) y de la justicia se desleé como el tinte que cae al agua, o más bien el orín que cae al agua límpida y diáfana, si se gusta la deyección, sí, ése es el mejor ejemplo que hallo yo.

La imagen del megalómano alcohólico enfermo psicópata decae ya, la imagen del dios omnipotente bush comienza como la verga que ha lanzado el semen para afuera en un chizguete de buen alcnace, comienza a quedar fláccida, así de fláccida como esa polla la imagen del fuerte walker comienza a quedar mortecina y trémula, por ende así decae la imagen de esteban jarper el cristiano redivivo y la del otro el de la Grande Bretaña el Toño Blair con cara de chaval buen mozo aunque demasiado obediente a la mi fe. Debe yo imagino dar vergüenza a S M B tener a ese sandio de Primer Ministro, es indigno tener a ése de Premier de lo que otrora fuere el Imperio Británico.




Signado Yo, criado, el peor que posee Su Majestad.

EL SEXO , mis amantes , el Instiputo Méjico




Desde muy niño yo fui sumamente sexuado, desde que tengo uso de razón tengo fuerte la pulsión sexual al grado que estoy inquieto como culillo de mal asiento si no fago sexo como dios manda esto es, solo o acompañado por ello, como tantísimos seres yo no tenía empacho en andar magreando a los amiguitos de mi misma edad cuando niño pues que, desde la Primaria veía yo que éramos varios los que nos manoseábamos pues, a esa edad temprana sólo tocarse uno es lo que vale, en esa edad tierna no hay penetración, no, hay sólo tocamientos lúbricos que son muy placenteros, muy placenteros.

Por ello es que yo no entiendo a los dementes que dicen que la sexualidad llega a los dieciocho años, eso es como afirmar que el indivíduo comienza a respirar a los dieciocho años ¡estúpido pensar así de esa suerte! Por cierto que el sexo para mí era tan importante como el respirar, eso siempre ha sido así en mi caso y, de ello me ufano a niveles célicos, pues que hay tíos para los que el sexo no existe, para mí mi sexualidad era el célico empíreo. Un amigo decía que hay gentes que en vez de sexo trabajan o crean arte, tal vez así sea, no lo dudo pero que yo fui trabajador asaz muy mucho y muy follador con hombres y, hasta con mujeres ¡quia! eso lo juro, pero también fui creador amén de sexualísimo pues que siempre escribí, y lograba catedrales con mis letras, catedrales barrocas, churriguerescas, platerescas, herrerianas y góticas, pues que tuve una rara facilidad para redactar que no le veo al común de la gente pues... que la gente habla mal y escribe peor eso lo propalo, en general la gente declara mendaz que olvidó, no pudo olvidar lo que nunca jamás supo.

Recuerdo el sexo prístimo en mi niñez pues aún vivíamos en el feo barrio de Colonia Viaducto Río de la Piedad, feo barrio hasta la náusea, no era pobre pero era compuesto de casas vetustas sin arte que no antiguas, no, más bien feas. En ese barrio vivimos mi violenta familia y yo fasta la hedad mía de mí de seis años, los site los cumplí en la Colonia Vértiz Narvarte, barrio de medio pelo. Pues sepan sus mercedes que en aquella Colonia Viaducto Piedad toqué a mi vecino de apellido Gallegos, para esto en esta edad yo ya tocaba a Margarita, ella tenía gusto con esto fasta que llegó a mayorcita en dónde ya no le tomó gusto a jugar a lo que nosotros denominábamos "los encuerados", es decir, ponernos ambos en pelotas. Esta chica murió ya siendo esposa y madre en un choque vehicular en una carretera "requiescat in pace". Ese vecinito mío Gallegos, bueno, era uno de los menores, después que le toqué las nalgas, sólo eso y nada más, fue a acusarme y mi tío Antoñito, quien era siempre aficionado a darme de cinturonazos y bofetadas pues su placer fue aherrojar, atenacear, ofender y golpear a todo dios, pues bien mi tío Antoñito me dio una cintariza marca Diablo como decimos allá en Méjico. Imagino que ellos mis tíos jamás tocaron a nadie y por ello reaccionaban tan violentos ante el sexo, siempre para ellos el sexo era asqueroso, no es nuevo que haya familias asépticas en cuanto al sexo pero la asepsia de la mía familia llegaba al paroxismo, al deliquio. Mi familia en este campo llegaba a la demencia, sí a niveles demenciales pues que había visto que todo dios se espantaba con el sexo pero mi familia, ella iba niveles más asépticos inenarrables para mí, fasta frisar la anormal demencia.

¡Ah! pero que el alivio fue cuando llegué a la escuela Primaria, allí en la Primaria el sexo era común entre los niños, la escuela marista era toda de varoncitos, a dios gracias. A la mayoría o a muchos les gustaba el sexo, que el sexo era sólo tocarse la polla, la verga, que para entonces gracias al dios ya se nos elevaba como dios mandaba con enhiestas y severas erecciones, lo cual hacía más substancial el juego erótico-sexual.

Pues que os contaba que ya en la Escuela Primaria, era el Instituto México Primaria, allí ¡rediez! que había un gandul que me mostraba siempre su enorme pene, él iba en sexto año y repetía constantemente por lo que era 'viejo' en comparación con nosotros los menores de esa escuela. Me daba miedo pero su pene no me daba miedo, me daba gusto verlo tan grande, tan grueso y tan hermoso. Ese gandul se metía con decenas de niños, como sea él era también un niño. Ese gandul tuvo la osadía de contar a mis amigos en la Escuela y en la Calle mía, en la Cuadra, que habíamos hecho sexo él y yo, nadie se incomodó con esa información excepto yo que temía supieran mis tías, y peor mi tío quien caía en frenesí con suma facilidad pues que el sexo le daba terror a ése mi tío Antoñito.

Paso a pasito vi que Juglar, Rojas, Kuri, etc. hacían lo mismo y conmigo, comencé con el libanés y con él pasé al menos una década en que siempre hicimos sexo, este libanés gustaba mucho de mi pene al que en Méjico le llamamos comúnmente "verga", ese arabuco se engolosinaba con mi verga la que siempre le gustó para chuparla y para metérsela pues que era puto de condición ese amigo arabuco ¡vive dios! lo era. Hoy se hace heterosexual y vive casado con mujer como lo ordena la "suciedad" que no sociedad...

Como sea yo ayunté carnalmente con todo dios, con una centenita de los compañeritos en la Primaria y, así fue en la Secundaria. Ya sólo con algunitos en la Preparatoria (CUM) ya estando en la Universidad tuve allí un amante, feo pero peor era no haber habido nada, Migue le decía yo. Igual follé con todo el vecindario avecindado de mi morada, todos eran muy putos en lo que al salaz sexo tocaba pues que les encantaba la verga eso lo juro por el Niño Dios, hoy todos se hacen los machos (léase heteros) y se fingen los olvidadizos de que les encantaba la verga cuando niños, en fin, así es la sociedad humana, en veces dicen que era cosa de niños, yo no sé, lo dudo, siento que algunos cancelan su lado gay, y siento que otros se reprimen, para éstos últimos la vida debe ser un horror, pero la sociedad es demasiado fuerte en el interior de las personas allá en la otredad del subdesarrollo.

Cuando púberes algo mágico eran las competiciones de masturbación, competíamos para ver quién eyaculaba primero ¡grande torpedad la nuestra!, recuerdo que Manolo mi vecino tenía pésimas erecciones, ese chico seguro que tenía problemas, además sufría para eyacular, no sé, tal vez no le excitábamos, en fin, en dado caso era el único que tenía líos para correrse 'venirse', igual "El Giggio" pero de él decíamos que era porque comía mal, su familia era paupérrima, era un tío estupendo ese 'Giggio' y su verga era grande, gorda, gruesa y hermosa.


Nací lúbrico, lascivo y salaz, nací puto de naturaleza; me gustó siempre el sexo que me confirió y me confiere grande placer y gozo, me da alegría al espíritu y paz mental, a más que mucho orgullo pues me hace sentir potente, poderoso y me prodiga una suerte de droga que me llena de gozo. Hay algo físico que acontece cuando follo como dios manda, sólo cuando el dios manda, pero cuando manda bien el famoso dios.

En la Primaria Insti puto Méjico, unos de mis primeros sexos fue con José Manuel T C cuando muy niños en la Primaria íbamos ambos, éste no era homosexual, más bien era un ser vivo, viviente, inteligente y bello, un hombre (niño) fino y elegante, eso era J-M T C, con él tuve siempre sexo muy niño y cientos de veces, íbamos ambos en la Primaria del "Instiputo México" en la Colonia del Valle, curiosamente este colegio está sita en la Calle de los Amores dicho sea de paso, algo fenomenal era su pene circuncidado, igual quel del libanés, circuncidado también, yo no lo estaba pero por una fimosis hoy lo estoy pues que tenía atrofia por el glande mío qie es demasiado grueso, los hombres le denominan siempre 'el chapiñón' dicho sea de paso, me circunsidaron como a los diecisiete años de mi edad, o hedad si se prefiere para decirlo en ladino. Esto de la operada fue porque no podía penetrar a nadie, ni a hombre ni a hembra pues el pellejo no corría como dios manda hacerlo.


En la Primaria y Secundaria con el arabuco que tuve tráfico carnal, en ese entonces nuestro sexo era torpe y pueril puer éramos párbulos aunque excitante y placentero era, a él le gustaba mamar mi pene y que le mamara su pollita circuncidada la que era bella por rosadita, en esa época las nalgas no importaban ni mucho ni poco; yo, gracias al dios siempre tuve muchos amantes a pesar de mi breve edad.

Ya en la Preparatoria Méjico el primero a quien penetré fue a Luis Sebastián, de él no hay lío pues él aceptaba muy bien su homosexualdiad, incluso no bien acabamos la Prepa en el Centro Universitario México y ya vivía con su amante un taxista, él heredó una casa hermosa de su rica abuela y linda vida que se daban ambos. Con Luis Sebastián DUQUE Septuagésimo nono DE LURY Y RIEMS fue una vez que él me llevó a unos vapores y, en un privado, sin condón, lo penetré, fue algo maravilloso para mí de enorme placer, eyaculé rápidamente, algo fenomenal. Jamás nunca olvidé ese día tan halagüeño.

Pero para hablar de maravillas el número uno fue a quién pondré el mote de Conde de Miravalle para ocultar su nombre pues hoy él está casado con ricahembra, digamos que su casa-palacio sita Avenida Isabel la Católica 30 Colonia Centro Histórico fue la cuna de su linaje que no es prosapiado para decir verdad. Él sí fue algo fuera de serie, en Santo Miguel el Grande de Aquende una vez esperábalo yo al día siguiente y llegó un día antes de lo previsto, eso era extraño para mí. Miravalle me pidió que le diera un masaje en su espalda, con temor de que sintiera mi homosexualidad se lo di mal muy mal porque inseguro siempre soy yo de mi naturaleza. En eso como euménide se volteó y me dijo que me enseñaría a dar masajes, en eso me puso boca abajo y se montó en mí, me montó, me hizo el amor como un dios, yo elegí que sin condón pues él ya los estilaba y yo aún no en esos años de Dios. Luego yo lo penetré a él, fue algo fuera de serie de bello, una vez más me dio cita en su casa para invitarme a su boda. Sólo dos veces pero que ese hombre sabe hacer sexo eso nadie lo duda, es un dios haciendo sexo ese hombre Miravalle.

Este Señor Conde de Miravalle fue el mejor en la cama, el que mejor follaba de todos los que conocí en mi vida él era compañero de Preparatoria, ah ése, ése fue el mejor, al menos en la cama es el mejor que he tenido a lo largo de toda mi vida, no el más bello, no, era ordinario de cuerpo pero era un leopardo montaraz cimarrón y rampante en la cama, era bueno para follar, el mejor que he tenido en mi tálamo ese amor que se fue, ese amante era un leopardo de férvido y apasionado, era de un rijoso que parecía un tigre en el momento de hacer sexo, dél no puedo dar su nombre pues está casado y es de hieratica familia desa de Casa y Corte o si vos preferéis desa de Villa y Corte, para decirlo a la real de España es de esas familias a las que todo dios del estado llano califica de ¡hideputa!, se fue de mi vida este hijodalgo cuando se casó con ricahembra de alto linaje prosapiado, imagino que su esposa es feliz hoy con ese felino bisexual y, si no lo es pues qué estólida mujer porque, ese rinoceronte sí que hace bien el sexo en la cama, pues que nos revolcamos en piso, baño, pasillo y vanos y ventanas pues, que con él se echaba uno como fiera salvaje en el momento de ayuntar carnalmente al piso y rodaba por doquier como rastrero ser de sangre fría, ¡ese tío es fenomenal como amante! A ese tío lo amé como a nadie, dudo que tenga completa su sexualidad, no lo sé pero de que es rijoso lo es y como nadie, es algo fenomenal cómo hace de bien el sexo. Lo asombroso es que en esa época andaba yo de amigo de un asexuado, un amigo adamado de modales, rico, de familia de lo más acendrado y de crúor de lo más linajudo que he visto en mi vida, pero este hombrecito de que tenía líos mentales, ¡vive Dios! que los tenía, era como suele suceder a todo loco: odiador del sexo, era asexuado este caro amigo, cuando eyaculaba lo hacía solo por emisión automática, lo que se llama sueño húmedo, algo hórrido, una vez invitamos tíos a follar, varias veces más bien, él se dejaba mamar pero odiaba el sexo, asombra que no le molestaba mucho que yo fuere sexualísimo de mi naturaleza, en fin, él supo de mi refocilar con ese amigo de la Prepa, asombróme que no le resultó nada raro, es como si supiera que en esta vida todos gustan del sexo con hombres, cosa ciertísima a mi fe, eso me dejó estupefacto. Esto acaeció entre la época de la Universidad aunque eran amigos de Secundaria y Preparatoria.

Pero que olvido a la mía familia pues tuve algunos primos también en mi tálamo, creo sólo dos, dicen los vulgares que a la prima se le arrima la verga, pues al primo se le arrima también la verga y las nalgas. Por ese entonces también con dos fermosos y gallardos rubicundos primos follaba, era fascinante pues los dos tenían ojos bellísimos y entrambos los tenían del mismísimo color, verde, uno dellos tenía unas nalgas maravillosamente hermosas. ¡Ay Santo Dios qué tiempos aquéllos idos ya ésos!

Al menos recuerdo que con dos primos tuve ayuntamiento carnal, con ambos era delicioso el sexo, uno de ellos sí le gustaba que daba gusto, al otro como era tan baturro que evitaba aceptar el placer el que yo creo que sí experimentaba el necio; el primero ut supra citado siempre le pega a su mujer, yo creo le pega porque su esposa no es hombre, eso siempre he dicho yo, el otro sepa Dios, no sé de él hace años desde que su padre fue a hacerme un escándalo con ganas hasta de matarme sólo porque yo era puto, ya murió el tío éste, lamentablemente no supo que tenía un hijo puto a quien siempre penetré con un grandísimo placer pues que tenía unas nalgas fenomenalmente fermosas. Como sea este primo era noble y bueno, tonto como un rucio bobalicón baturro pero bueno al fin. Como os digo siempre recuerdo qué excelentísimo culo (nalgas) tenía ése mi primo el baturro, afortundadamente que siempre me dejó penetrarlo, una vez cuando le presté a Martita una ninfómana amiga mía, pues la tal Martita era ninfómana y por ende refocilaba con todo dios, mi primo mientras la penetraba a ella me pidió que yo lo penetrara a él, la famosa Martita quedó estupefacta y aterida pero entendió cuando mi primo le dijo que ella no hacía uso de su culo y, él y yo sí hacíamos sapiente uso de su anorrecto el que era de mi medida justo para mi verga, hoy me asombro que a pesar que tengo la verga demasiado gruesa él, mi primo, la recibía en su recto con singular alegría.

El segundo primo a quién recuerdo a quien amé mucho fue a un primo el que una noche en que varios primos dormíamos en el mismo cuarto de repente él comenzó a magrearme, fue algo maravilloso, en ese tiempo yo aún no conocía la penetración y sin penetración siempre nos hicimos recíprocamente el sexo ese bello primo y yo, esa relación duró casi un año yo calculo, hasta que se casó con la que hoy es su esposa. Este primo no es el mismo de arriba el que folló a Martita mi amiguita la ninfómana, no, es otro primo. Ambos bellos, blancos, peludos...

Recuerdo también a mi primo al que a veces le decían que era "un burro" porque su verga o polla era enorme, pero un día que me pidió una felación, yo por tonto me puse nervioso e inseguro pues hallábase no lejos su esposa y, finalmente se fue a dormir con su esposa y ya nunca más le vi pues, ya nunca más quiso verme.

Para mí el sexo fue sumamente fácil, más entre los heteros quienes siempre gustan del amor efébico, llamado vulgarmente homosexual o amor homoerótico. Aunque hoy me digo que no eran ni son heteros sino más bien bisexuales, aunque también a veces me cuestiono si no son sólo homosexuales quienes no tuvieron los redaños de salir del armario y emanciparse en esa sociedad abyecta medioeval pletórica y henchida de ideas preexistentes y aberrantes por bobaliconas, basadas en moralinas que no en una moral de valores útiles.

Del cinema Cine Gloria.

En el Cine Gloria gozábamos de la protección del gerente quien era gay pero casto, nosotros hacíamos sexo por él pues él no hacía sexo jamás con nadie. Allí la mitad éramos gays era delicioso en los baños dese cinema, también el Cine Estadio era buenísimo para hacer sexo pero lo derribaron, bueno, el Cine Gloria lo hicieron burdel y ya ninguno de ellos existe ni el Cine Gloria ni el Cine Estadio. Al Cine Gloria iba yo en saliendo del Mercado, me quedaba a una calle y media del Mercado, era algo fascinante, de allí los sacaba a los tíos y los invitaba a mi casa a darnos placer mutuamente ¡ah qué bellos esos tiempos señor don Simón!

Pues allí en ese Cine Gloria me hice de un amante de linajuda familia de por la Ysla de Yucatán, también blanco criollo de ojos verde y ascendencia de férreos impertérritos conquistadores denodados. Él tenía su esposa quien también era de igual raza y catadura, ella era una dama de finas maneras siempre con la sonrisa en sus labios y la mansedumbre en sus níveas y liliales manos desas venidas de ultramar de la hierática España. A él le conocí en el Cine Gloria, cine en el que nos dábamos cita una centena de homosexuales diario, en el baño era un mamar y un amartelarse todo uno, este prócer bellísimo me llevó a su casa, un lujoso condominio en la Colornia Roma dónde estaba el Mercado Veinte, allí refocilamos en su circular tálamo nupcial.

Por ese entonces, yo ayuntaba carnalmente con un palurdo padre de ¡siete hijos! Enrique, Enrique tenía líos graves para lograr una erección, creo una sóla vez eyaculó, él decía que era porque no era puto, quizás eso era pero extraño, en dado caso, con ese palurdo estuve yo al menos cindo años, el sexo era mediocre pero era lo que me podía yo pagar de vez en vez. Quique me presentó al muy su amigo Esteban, un mozo de buen talle y de unas nalgas que más bellas imposible hallarlas, Estebanillo era una chalán de Gilberto Ponce Dimas un atrabiliario amigo carnicero vecino de "El Güero" otro carnicero fatuo y cristiano. Finalmente con unas copas de alcohol de por medio el mismo Estebanillo demandóme ser penetrado, fue un inefable placer para los tres pues el palurdo todo veía con delectación, Esteban era muy amable y complacidor en todos mis deseos carnales, ¡coñóo que he sido afortunado!

En el Mercado tuve como comadre a un gay muy problematizado, Beto Salas, con Beto sólo una vez follé y fue muy jodido hacerlo pues que era malo en la cama eso lo juro, él le decía "el setzo" al sexo, este amigo sufre mucho con su homosexualidad, para él es un grande lío, lo entiendo pero lo triste es que para nadie de su entorno es un lío pero, para Beto es la anormalidad, lo paradójico es que Beto es ferviente de la Guadalupana, la religión que odia a los gay y siembra la homofobia en La Nueva España. Yo intenté mucho libertar al Beto de sus aherrojos pero en vano fueron mis intentos pues que para él es la anormalidad y no más, yo fui muy amigo de su tia la hermosa Malena, adorable mujer, curioso para Malena la homosexualidad de nosotros no era lío, pero para Beto era un ingente lío.

Para mí el sexo es como el oxígeno, sin el sexo yo no sé vivir. Me da una sensación de drogado y me otorga la homeóstasis, a más que una sensación de libertad que nada más me ofrece al menos a esa dimensión pues, cuando veo el Río y el bosque también siento la libertad pero nunca como cuando hago sexo pues que el sexo me da holgura y sensación de libertad total inefable. El estar sin holoséricos tisúes, sin echarpes, sin horganzas y sin trapos es maravilloso, el sentir y ver mi cuerpo me fascina, es algo gratificante ser tocado por otro. No entiendo yo a los célibes como lo fueron mis tíos y tías, no entiendo así la vida, y tampoco entiendo a los que refocilan con culpa y con malestar y desazón.

En el Mercado me acosté con todo dios, no todos fueron mis amantes, no, sí tuve unos amantes en el Mercado, ninguno de egregio cuerpazo que yo diga que me recuerda un erotismo sublimado, no, nadie excepto Esteban el chalán de la carnicería de Gilberto Ponce Dimas, Esteban sí tenía un cuerpazo monumental y follaba como un dios pero él estuvo sólo un tiempo en el Mercado y se fue, él estuvo de paso en el Mercado ése que tantos recuerdos gratos me trae.

Allí en el Mercado gracias al Niño Dios follé y refocilé con todo dios, en el Mercado me di salaz placer, hartitos había como decía Malena mi amiga del alma quien vendía legumbres, Malena es la tía de "El Beto Salas" que en ése su caso debería ser más bien "Salaz" en vez de Salas pues que es salaz mi comadre "El Beto Salas".

Hubo un hombre de buen talle que hablaba inglés y era de finos modales, a él me lo llevé unas dos veces, intentó dejarse penetrar pero nada logramos, tenía líos con la erección y con el erotismo por su alcoholismo que era inconmensurable en su caso, él vivía en la calle, así lo quiso o, "lo quiso", lo quiso su vida, su destino o más bien su fortuna, su infortunio, él cuidaba coches en el estacionamiento. Este hombre de buen talle y de mejor catadura igual, estuvo un tiempo y se largó, follamos muy mal unas veces y listo, asombraba pues tenía instrucción y estaba bien plantado el tío.

Sólo un doncel tenía un cuerpazo fenomenal en el Mercado pero con él nada pasó nunca, lamentablemente he de decíroslo, siempre sus nalgas me fascinaron, eran algo de antología esas nalgas de ese efebo doncel pero, como era altamente violento lo mejor fue dejarlo en paz.

Como sea el Mercado me aportó salaz placer pues era una grande mina de hombres rijosos y complacientes, gente muy amorosa.

Otro que recuerdo por su cuerpo era Francisco, un jovencito que cuando yo tenía algo asi como 33 él tendría yo estimo unos 23 años, su cuerpo era maravilloso y sus nalgas bellísimas, su recto era perfecto para mi miembro y, lascivo acaso como nadie era Francisco. Siempre llegó a hacer sexo a mi morada, era de ida y vuelta como se dice, esto significa que yo lo penetraba y en yo acabando él me penetraba a mí, era algo fenomenal.

Me hice alochólico porque de niño probé el brandy y me delectó, la herencia genética pues mi padre era alcohólico y, la cultura de alcoholismo en México está arraigada con luengo raigambre.

Alcoholizado sacaba mis sufrimientos. Yo siempre sabía que alcoholizado todo hombre acepta al menos una metida de mano y una buena mamada de polla. De manera intuitiva y gracias a mi experiencia con alcohólicos activos siempre supe que a todo espita le gustan los machos vergudos y peludos como yo.

Yo comencé mi vida sexual en sitios de mala muerte pues, en ese tiempo eso había, no había sitios de lujo, en esos tiempos los andurriales de mala muerte eran los sitios reservados a los mal vistos y percibidos homosexuales, percibidos como perversos, asesinos y degenerados.

Mis correrías empezaron el el "L'Hardi Villamar", un sitio asqueroso en un sótano del centro de el D.F., yo ya no recuerdo la calle en donde se halla este sitio, sitio que apestaba a orines siempre, pero de allí salía el erotimo pues que sus baños eran sitio de amartelamiento y lascivia, allí uno veía la verga del otro, allí yo exhibía mi pene y allí hallaba con quién irme, allí hallé con quien beber, beber para ser escuchado y sacar el sufrimiento de la soledad, del aislamiento pues ¡qué pensar que hablaría yo de esto con mis padres! ¡jamás!, era un sufrir un sufrir y un sufrir en silencio, allí al menos había pares como yo.

Ese L'Hardi Villamar era peligroso pues había clase media, alta y criminales y vividores, asesinos y salteadores por montones, allí estábamos creo hasta las tres de la mañana, de allí había otro clandestino en frente del "Villamar" dónde seguíamos bebiendo alcohol pues hasta que entré en AA en el año de Gracia de 1988, yo era un bebedor hasta caer derrumbado de espita por las bebidas espiritosas que consumía con suma alegría. Gracias al alcohol tuve los mejores hombres que anhelé pues ellos alcoholizados hacen sexo con uno, en la realidad el alcohólico es un homosexual siempre, mi norma jamás falló en mi carrera de alcohólico. Siempre el gay problematizado necesita de estar drogado con alcohol, o intoxicado para usar eufemismo. Y cede de buen grado a follar y a mamar verga con uno como dios manda. En esos años de Dios yo sufría mucho mi homosexualdiad pues mis padres decían que el gay era asesino siempre y eso era peligrosísimo. Hoy veo que los asesinos son más bien los heterosexuales que los homosexuales. Yo sacaba mi homosexualdiad sin grande problema ya estando intoxicado con alcohol, bebía yo ron Bacardí, una basura pero la escarcela no daba para mayor calidad de vino.

En ese L'Hardi Villamar conocí amigos amables, ladrones que me robaron todo y el riesgo de perder la vida pues por puto a uno lo golpean en la calle y a mí me pasó todo por puto, no, no por puto, me pasó eso por vivir en una sociedad violentísima e hipócrita pues, si se emanciapran los gay, el 33 por cien de la población haría peso sobre los estultos hideputa machos quienes, muchas veces los homófobos machos son los primeros gay, pues que yo tuve amantes homófobos y machos que eran eximios en la cama sexual. Existía en ese tiempo el Marraquesh, otra taberna u hostal de la peor laya y jaez, a ese Marraquech o Marraquesh fui poco pues era peor que el bar L'Hardi Villamar.

Donde yo hallaba siempre con quién follar fue en los Baños Torrenueva en la Avenida Álvaro Obregón en la Colonia Roma, allí se hallaban bellos hombres pero siempre hallaba también toda suerte de infecciones y hongos que me costaban dinero curar. Esto porque el lugar, como todos los de por allá, estaba sucio e infiero que su clientela también lo estaba. Allí en los Baños Torrenueva hallé la muerte, pues que la muerte allí me salió al paso. Una vez yo penetré en esos baños a un tipo que, con artilugios y ardides me metió a su coche y me sacó la pistola para robarme mi casa, era un madrina y me sacó la pistola, él arguía que por puto yo, él detentaba –afirmaba- la prueba de que yo era puto, él lo era pero, él decía que el se dejaba penetrar para tener la prueba, la prueba estaba en su recto pues allí dejé mi semen yo, me llevó a casa y se llevó lo que quiso este hijo de puta, a ése lo hallé yo en los Torrenueva de Álvaro Obregón, Álvaro Obregón fue presidente de 1920 a 1924.

Hubo dos sitios, hubieron dos, uno "EL VAQUERO" sita en Av. de los Insurgentes casi esquina con Extremadura o Félix Cuevas, sitio en el que había una rueda de carreta a guisa de tabla que sostenía revistas, allí una sóla vez follé con un tipo que estaba de pie ¡me lo cogí de pie en un bar! Allí yo iba con mucha frecuencia, a veces hasta faltaba a mi trabajo en La Escuela CETIS 32 para ir a emborracharme allí y, a sacar alguno para follar con él en casa. Otro sitio sita en Florencia era "Cyprus", una discoteca en la que con angustia iba pues siempre iba en pos de hallar alguien quien jamás hallé dicho sea de paso.

Dónde sí hallé fue fuera de EL TALLER, un bar maravilloso. Una vez que estuvo cerrado en la puerta había un Oajaqueño maravilloso, David, íbamos a una plática de Tito Vasconcelos, le invité a casa y follamos, su culo era maravillosísimo, yo creo ya murió pues un soldado le contagió el vih-sida. Con desprecio todo dios le decía "el oajaco". Era un chaval adorable y sano. Decía que regresaría con su mamá a Oajaca, él no sabía que moriría pronto.

Todo este sexo con todo dios no me alejaba de la masturbación ni de la película pornográfica de la que gusto asaz muy mucho. Las películas porno me fascinan, hasta hice yo una para Eric Ortiz hace un decenio dello, hoy estamos en 2006 entonces la hice en 1996 más o menos o 95 o algo así.

Siempre gusto de masturbarme en viendo una película donde haya penetración.



Ah los baños, en los sanitarios de todo sitio siempre hay alguno hombre ávido de sexo con otro hombre, cuando iba con mi esposa a desayunar a Sanborns mientas ella ordenaba iba yo al baño a hacer sexo y ella estaba como dicen en cubano 'tragando mierda' esto es, ignota e ignara de cuánto yo hacía en los sanitarios del Sánborns, los que siempre están pletóricos de gays y, lamentablemente, también pletóricos están de asaltantes, pero pues en México que es normal ya que la mitad del país asalta y secuestra a la otra mitad del país.

A pesar que comencé mi vida sexual antes de los seis años, y la prosigo, como dicen en México: Gracias al Dios; siempre tuve y tengo una vida sexual sanísima y afortunádamente para el sexo y siempre fui rijosísimo y gozo de unas erecciones perfectísimas también gracias al Niño Dios. Claro que si durante decenios me masturbaba yo cada tercer día, hoy ya es menos obviamente, la pulsión y el deseo y la necesidad fenecen lenta y seguramente. Es triste pero es el proceso de la vida, es la Ley de la Vida como decía mi tía María de Lourdes Escobedo Pérez.

No siempre tuve amantes hombres también las tuve mujeres. Hembras siemrpe hubo en mi vida, siempre eran seductoras y ávidas de mí, y más cuando habíamos ya follado pues mi bálano es gruesísimo más que la normal y mi largor es de buen calibre a mi fe.

Por caballero andante de feliz figura no os daré nombres de mis hembras pues unas ya están casadas, mi ex esposa seguro que lee estas líneas y no ha de quedar muy feliz ella tan amadora que fue de mi verga y de mis testículos los que siempre apreciaba con nimio cuidado salaz, pues que ella gustaba del sexo conmigo pero, raro, de mis testículos muy mucho. Yo al principio gocé mucho con ella también pero al paso del tiempo me hacía falta un hombre y ya no una hembra, eso lo supe y me divorcié pues ya era insufrible seguir con ella por eso y por su violencia pues que gustaba de golpearme.

Algunos hombres recuerdo más que otros, la mayoría los olvido al día siguiente del acostón.

Un pasaje de pasión y dolor pues que tuve pasión por ese tipo. Un aciago día estando yo en el Mercado Veinte fui a la discoteca Le Barón, discoteca para homosexuales, allí la siniestra de "mi prima" Covadonga y yo conocimos a Milton Estuardo Hernández Rosales, ignaros de que ese Milton era un asaltante profesional y tal vez asesino, amante mío y de mi prima Covadonga a la vez, lo compartíamos ambos, el tipo tenía buen cuerpo, muy buen cuerpo tenía el tío ése, le conocimos en el LE BARÓN, una disco gay de mala muerte sita sobre la Avenida de los Insurgentes esquina Extremadura. Tenía buen culo y buena verga ese hombre lo amé con pasión como a nadie había yo amado con pasión, lo amé así por su cuerpazo, nalgas bellísimas y verga hermosa. Lamentablemente era un deshonesto y acabó en la cárcel y deportado a su Guatemala natal de dónde era oriundo Milton Estuardo. Mi prima le atribuyó un hijo que era más bien de Ríos.

Ésa mi prima la candonga Covadonga se quedó con Milton, no sé de ellos pero buena ventura.


Cuando llegué yo al Canadá, el prístino lugar al que fui a follar fue el Peep Show, un cinema de películas pornográficas, allí se hace sexo con alegría y facilidad.

También iba mucho a un centro comercial por mi casa, allí el asunto era en los baños, llevaba hasta siete hombres al día a mi casa, era La Gloria. Como «Soy culillo de mal asiento» busco aún en ese centro comercial y hay algunos que "in situ" me masturban hombre con mucha diligencia y comedimiento. La homosexualidad se da "per se" eso nadie lo duda ¡rediez que sí, hombre que sí pardiez!

También no lejos de casa en la Isla Perry también nos dábamos cita unas decenas de hombres para follar y mamar en esa isla de fantasía y gozo.

Uno que recuerdo es un copto pues que tiene la verga más gruesa y larga que jamás pensé ver en mi vida, enorme (enormísima diría Malena mi amiga quien vendía legumbres y hortalizas en mi Mercado Veinte).




De toda mi vida el mejor que tuve fue un francés de bello talle, ah, el hombre más bello de mansedumbre mirada, y bueno para el sexo, a él, Olivier, le gusta todo, ah que él es bueno en la cama, paradójicamente amén que es tan buen amador de la verga y de los testículos se dejó poseer por la secta mormona y ahora se metió de “sano” pues me dijo que ya “se curó”, no sé que estuviera enfermo pero el estulto cree que ser homosexual o gay es una enfermedad, así son las sectas cuando meten en sus garras a los estólidos de mollera feble. La ida de Olivier me dolió mucho.

Olivier uno bellísmo con quién follé durante ocho años se fue porque se hizo mormón el imbécil. Es tal vez el más bello que he tenido, era eximio para hacer el amor, bello como dios, blanco, velludo, ojos verdes, yo tuve suerte para que los de ojos verde hicieran sexo conmigo siempre, dos primos, un carnicero, un floristero, un perfumista, un obrero, et sequence. Olivier tiene unas nalgas hermosísimas y un pene hermoso, a más que sus testículos son grandes y bellos. Olivier es alto sin ser enorme, rubicundo y de muy buen talle. Oliver gusta de ser penetrado pero desde que se hizo mormón ya no se dejó penetrar nunca más, jamás le gustó penetrar a nadie, barrunto que sí penetra a su novia pues Olivas vive con su novia mujer.

Olivier siempre gustó de mi verga y le gustó mamarla siempre, lo hacía con avidez hasta que yo eyaculaba. A este dios le gusta hacer y que le hagan felación. Su eyaculación era con mucho semen caliente y es un hombre de unos modales y de un mansedumbre sin par. Es un hombre tranquilo y que se le ve la paz pero se echa de ver que siempre sufre por ocultar su homosexualidad, homosexualidad que no se le ve por ningún lado, él es viril y con formas y modos de heterosexual. Olivier vive con su novia, asombra que ocho años y no sé su apellido ni si teléfono ni domicilio. Así es la vida de un gay, a pesar que Olivier es homosexual como yo, es evidente que valgo poco por serlo, para Olivier es notorio que vale más un heterosexual que un homosexual, por ello para él darse valía es que se aleja de su ser homosexual y para ello obedece al gurú de la secta mormona. Olivier viene de Burdeos y en Francia son más atrasados en cuanto a ideas vetustas y conservadoras medio taradas como las de el papa Benedicto XVI tan homófobo y tan defensor de pedófilos como Marcial Maciel Degollado fundador de Legión de Cristo y del movimiento Regnum Christi, más atrasados son en Francia que en Canadá pero de ello pues que jamás entenderá mucho ni poco Olivier.

Olivier es alto sin ser gigante, sus ojos verde y su brillante y blonda cabellera armonizan con su blanca tez de franchute.

Olivier es muy bien proporcionado de su cuerpo, todo él es de pechos marcados y nalgas elevadas, enhiesto en su dignidad, egregio su rígido pene el suyo el que es grande, polla que guarda unas maravillosas erecciones firmes y duraderas, su ano siempre está presto a ser penetrado para llegar a su recto tan consistente y melífico como pocos los hay en estas tierras de Su Majestad.

¡Oh mayestático mozalbete grácil de buen talle!

Olivier ostenta una prestancia sin par, sin par la prestancia de este hombre tan magnífico.

Fue el amigo griego Sam Tyros quien hace casi un decenio llevó a mi casa a este franchute de Burdeos, desde ese entonces Olivas y yo, con holgura, ayuntamos carnalmente con harto frenesí y rijosa lujuria salaz, Olivier gusta de mamar mi verga y de ser penetrado por mí, sublime siempre ver sus velludas nalgas tan hermosas y tan blancas delante de mí y, más cuando veo mi gruesa verga entrar y salir en aplexos isócronos de una euritmia que frisa el arte de la perfección. Es el placer.

Olivier hace el sexo siempre a hurtadillas de manera furtiva y subrepticia pues, Olivier en la vida es heterosexual, él vive con su novia desde hace ocho años, a más de ello Olivier ayunta con otras chiquitas quienes con 'godemiches' lo penetran pues Olivier es fálico de placer. Indubitable que Olivier ama el placer anorrectal.

Lamentablemente obnubilado y torpe, meditativo y taciturno me abandonó cuando en 2005 me confiesa que la secta mormona le controla ya totalmente su voluntad, a partir de ese momento Olivier se inhibe y, amén que siempre sin éxito intenta abandonar la secta y su homoerotismo, lo que yo barrunto que jamás podrá dejar pues es él, amén de su fallido intento, me abandona para siempre jamás. Olivier pretendía dejar la secta pero todos sabemos que es sumamente imposible dejar una secta ya cuando uno está bajo la sujeción de ésta.

Me parte el alma y yo tránsido de dolor yago, Olivas me deja sin saber que lo pierdo para siempre jamás, Olivier habla de volverse a la Francia con sus padres, esto para lograr arrancarse de la secta, lamentable y obviamente sigue en la secta y en el Canadá.

Dél no era amor, era lascivia, era sexo, era semen, era su recto y sus velludas nalgas rubicundas, eran sus ojos y su rostro pleno de mansedumbre y paz, era su inocencia y su ser macho y viril, era su verga y sus testículos, era su breve talle como sus elevadas y rígidas nalgas blancas como albura prosapiada de linajuda y holosérica seda ultramarina, su blancura ebúrnea era lilial, ése era Olivier el de Burdeos. No era amor sino pasión carnal lo que a él me unía.

Yo dél jamás he sabido su apellido de familia ni su domicilio ni su teléfono dél tengo yo. Ni sé si él se llama Oliver en verdad.


En el año de El Señor de 2006 Warren Steed Jeffs de cincuenta años de su edad fue detenido en Arizona por violación de niñas y por tráfico de menores, Steed Jeffs es el dirigente de la hoy en boga secta polígama denominada Los Mormones o Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días, secta integrista dogmática evangélica.

Warren Steed Jeffs fue aprehendido en el Estado Nevada (EEUUAA)
por dirigir la venta de niñas para consumar matrimonios que los mormones llaman "Celestiales", estos célicos matrimonios son consumados entre viejos con niñas menores de edad, niñas en general de familias de la misma secta mormona, esta práctica sempiterna desta secta, práctica pedófila es lo que vulgarmente denominamos pedofilia, a más la secta para darse salaz placer fomenta la poligamia, la que es respetada con severidad. Steed Jeffs opera en Canadá y era buscado hacía diez años, para ello había una recompensa de DIEZ MIL DÓLARES por la captura de este cristianísimo y "piadosísimo" pájaro de cuentas.

http://www.radio-canada.ca/nouvelles/regional/modele.asp?page=/regions/colombie-britannique/2006/08/29/002-jeffs_polygame_arrete.shtml


Mormons
Warren Steed Jeffs arrêté


Warren Steed Jeffs, le chef fugitif d'une secte polygame qui compte des membres au Canada, a été arrêté dans la nuit de lundi aux États-Unis, a annoncé le FBI.

Le chef de l'Église fondamentaliste de Jésus-Christ des saints du dernier jour (FLDS), une faction mormone fondamentaliste qui comprendrait quelque 10 000 membres, a été intercepté par des patrouilleurs sur une autoroute du Nevada, au nord de Las Vegas, lors d'un contrôle de routine. L'homme de 50 ans a d'abord donné un faux nom au policier, qui l'a toutefois reconnu. Les enquêteurs ont trouvé environ 50 000 $ en liquide dans sa voiture, de même que plusieurs perruques, téléphones cellulaires et ordinateurs portables. 

M. Jeffs figurait depuis le mois de mai sur la liste des 10 personnes les plus recherchées par la police fédérale américaine. Le FBI avait également offert une récompense de 100 000 $ pour sa capture. 

Le chef de la secte était notamment recherché pour une agression sexuelle sur un mineur, en Arizona, en 2002. Il est également accusé d'inconduite sexuelle parce qu'il aurait arrangé des mariages entre des jeunes filles et des hommes plus âgés. 

Environ 1000 membres de cette secte, qui se décrivent comme des mormons fondamentalistes, vivent à Bountiful, près de Creston, en Colombie-Britannique. L'un des anciens chefs de la communauté, Winston Blackmore, a plus de 20 femmes et au moins 103 enfants. 

Debra Palmer, une Saskatchewanaise qui a déjà vécu dans la commune de Bountiful en 1988, a dit qu'elle était préoccupée par l'arrestation de M. Jeffs. Elle a affirmé qu'elle et ses enfants ont subi des abus lorsqu'ils étaient dans la secte polygame. Elle se dit inquiète pour la sécurité des membres de sa famille et de ses amis qui sont toujours dans des communes contrôlées par M. Jeffs. 

« Il y a encore des milliers et des milliers de personnes sous son contrôle ou sous celui de ses lieutenants », a-t-elle affirmé, ajoutant que la situation est loin d'être réglée pour elles. 

Le mariage polygame est illégal au Canada comme aux États-Unis.

R A C I S M O


R A C I S M O


Seguro estoy que cuando un inmigrante se queja de racismo es el racismo de él el que lo compele a quejarse de ese supuestísimo racismo prevalenciente en nuestra sociedad. Simplemente ese ser es violento, xenófobo y racista, muchas veces obedece a que reproduce lo que aprendió, es decir: aprendió a odiar al otro y al que es diferente a él.
Esto tal vez ya lo había yo dicho antes, seguro que sí, poco importa.

En ese pobre individuo que se queja a gritos, de el racismo que dice sufrir, en ese pobre individuo veo mucho analfabetismo, en general es gente ésa que no sabe hablar de química, de matemáticas, de álgebra, de historia, de mecánica, no, es gente que se instala sociólogo instantáneo por la obra de la magia arcana.

Muchas veces veo en los ojos de ésos el analfabetismo, la miseria humana y la estulticia nodal.

Asombra que habiendo la mitad de la población de mi ciudad que es gente que proviene de cien países, gente que profesa cien lenguas y cien religiones, justamente el que nos recibió es el malo.

Yo he visto indoafrohispanoamericanos afirmar que un día van a matar a los blancos, iguales asertos les he escuchado a algunas decenas de musulmanes, siempre recuerdo que con acrimonía unos árabes y un salvadoreño musitaban que los hombres canadieneses eran putos y las mujeres canadienses eran putas y que, un día matarían a todos. De ese racismo no se dan cuenta los inmigrantes que se quejan de racismo.

Muchos inmigrantes por analfabetismo creen que en llegando al Canadá hallarían una réplica fiel de sus países, muchos paquistaníes, afganos, libaneses, rumanos, argentinos, salvadoreños, etc. creían que Canadá era una copia de Afganistán, de Rumania, del Vaticano, del Perú, de Argentina, de Uruguay, et. sequence.

Su analfabetismo no les deja ver que otro país forzosamente tiene que ser diferente, vamos, al interior mismo de Méjico la gente y el lenguaje cambia de una región a otra, lo mismo acontece en España, en Rusia, en CHina, etcétera.

Esa gente de baja laya y de baja estofa y de baja catadura anhela venir a imponer sus costumbres y su cultura jurando como principio nada aprender del país que la recibe. Craso error fruto de la estulticia y de ser iganro.

Esa abyecta gentuza pretende imponer sus sectas y sus religiones; este malquisto de gentuza se esfuerza en no aprender algún idioma de los dos que privan en el país que son inglés y francés, es gente que no está habituada a aprender nada, es gente sin sensibilidad pues que hay bellezas ¡pardiez! que las hay en fin, como son personas sin escolaridad, con ese discurso ramplón de pretenderse eruditos, es gente que suele fingir, simulan ser sociólogos o analistas sociales, con ello pretenden pasar y presentarse como interesantes e instruidos, lo que para un avisado es fácil inferir es que sólo son defensas de un analfabeta ignaro maldiciente y malhadado.

Hace no mucho un subamericano gritaba anhelante que aquí tenemos la tasa mayor de suicidios, le dije que en Méjico sólo en hablando de jóvenes, de púberes y de párbulos Cada semana 12 niños o adolescentes son asesinados y que cada semana diez se suicidan. Ése me dijo que sacaba yo noticias de la nota roja de la policía, le dije que no, que era él el que hablaba de ello, además ¡vive Diós! que le hube aclarado que el reporte es sacado de Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y no de una nota policial.

En México dicen que si los idiotas volaran no veríamos el sol. Desiderio dijo que nunca vio un idiota pedir que le quitaran esa característica de ser idiota.

El ignaro americano del sur me citaba a Carlos Fuentes, este escritor Fuentes justamente en su "ESPEJO ENTERRADO" cita al presidente Rosas o de la Rosa, algo así, de Argentina que juró acabar con el desempleo liquidando a todos los indios de Argentina, liquidó a todos cierto pero la miseria llegó al paroxismo aun con esa genocida medida. Me da miedo por ende cuando un inmigrante habla de ese modo pues me pregunto cuándo van a comenzar a liquidarnos, o cuándo van a comenzar a liquidar a los otros.

Granados Chapa dice que en Subamérica los de derecha van a misa de doce, y los de izquierda van a misa de una.

Ya el eximio Alberto Cortez cantó "Rosa Leyes el Indio" que habla de el genocidio hecho en su país.

Eso de presentarse interesante, crítico y grave, eso de ser un hierático crítico social como esos inmigrantes racistas, es el bagaje cultural de tener que ser un hidalgo, un hijodalgo, un Grande de España siendo que se saben poca cosa, es gentuza menor que se sabe baja, inculta, ignara y sin grandes valores, por ello el tema, su monotema pues es gente monotemática, es el racismo de el otro y, en ese deporte deturpan a otras personas inocentes quienes desconocen cómo algún infame se expresa de ellas.

Nota bene. Las más de las veces son indoafrohispanoamericanos y en otras veces árabes los racistas, en el caso de los amerindios siento que obedece al rechazo que sufrieron en sus países por parte de los blancos, hecho que acontece en México. Muchas veces es gente que reproduce sólo lo que aprendió y, por ende obedece a su sentimiento de inferioridad que le infirieron siempre jamás.